¿Cómo se resume la comedia con la que viene a Palma?
—Es una obra de la factoría Barco Pirata, la creadora de Lehman Trilogy, galardonada en los Premios Max de las artes escénicas. El director es Sergio Peris-Mencheta, el malo de Rambo V y uno de los narcos en Snowfall. Un artista de enorme talento.
¿Cómo es su personaje?
—Encarno a un personaje pequeño, pero con mucho peso. La obra es pura calidad. No puedo explicarla en profundidad porque la destriparía. Al público solo le pido que acuda con una mente abierta y que vaya conectando con los pensamientos de los personajes en todo momento. Es una función de silencios, miradas y complicidad. Cuando la gente se marche a casa seguirá reflexionando sobre la función durante al menos dos días.
¿Cómo es trabajar con Javier Gutiérrez, el actor de moda?
—Para mí es uno de los actores más en forma ahora mismo en la escena española. Aunque no lo parezca, es el ser más normal del mundo; un compañero excelente y maravilloso. Ha sido una grata sorpresa trabajar con él y con Cristina Castaño, que es maravillosa.
En 2017 afirmó que uno de sus principales deseos era representar en Palma, su ciudad natal.
—Era mi deseo, pero quiero más.
¿Cómo reaccionó cuando le comunicaron que actuaría por primera vez en Mallorca?
—Cuando me confirmaron que íbamos a Palma, primero que quedé un poco en shock, y luego, me puse a llorar de la emoción. De verdad, para mí no hay nada más grande que poder mostrar mi talento en Palma.
Su otro trabajo, a punto de estrenarse, es la película 'Pullman', dirigida por Toni Bestard.
—Es una historia que ocurre con gente que vive en los míticos Apartamentos Pullman de Cala Major y viene a demostrar lo preciosa y multicultural que es Palma. Es una historia que enganchará desde el principio. Cuenta cómo fueron los inicios de la gente de mi edad y cómo nos hicimos adultos.
¿Por qué cree que enganchará?
—La historia va a enganchar porque todos hemos vivido una historia similar. Soy el padre de uno de los personajes protagonistas, que son dos niños. Es un honor y un homenaje a lo que es el inicio del turismo. Y es una historia muy bonita que hace honor a lo que es Mallorca: una ciudad multicultural de toda la vida; y a cómo ha aceptado a los que no son de la Isla, a quienes ha acogido con los brazos abiertos. Y a mí eso me parece algo digno de elogiar.
Mostrará la Mallorca turística durante el final de la dictadura y el inicio de la democracia.
—Los que hemos vivido la Mallorca de los años 70 vemos que esta época no se ha contado, aunque posee muchas historias para explicar. Palma empieza a moverse de manera torpe con el turismo. Había muchísimos hoteles y apartamentos como los Montenova, en la calle que va a Gomila. Los Pullman son una parte de nuestra historia maravillosa.
4 comentarios
Para comentar es necesario estar registrado en Ultima Hora
Me pasa exactamente lo mismo.
sovint el teatre és la millor forma d'informar-se, no hi ha tanta censura i és autèntic. S'ha de fomentar la cultura, un poble incult com el nostre és massa fàcil de manipular
Por educacion lo minimo se podria quitar las gafas y la capucha para presentarse.
Yo vivo en Palma desde que nací y si voy fuera al regresar a Mallorca, también lloro, pero de pena al ver en lo que se ha convertido esta isla.