El anterior primer ministro iraquí, Ibrahim Jafari -con barba blanca- saluda a su sucesor, Nuri Al Maliki.

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EFE-BAGDAD
El Parlamento iraquí aprobó ayer, en votación a mano alzada, el Gobierno presentado por el nuevo primer ministro, el chií Nuri Al Maliki, que estará compuesto por 38 ministros, entre ellos cuatro mujeres.

Su departamento fue acusado por la minoría suní de mantener «escuadrones de la muerte» responsables de centenares de asesinatos y secuestros.

Horas antes de la votación, al menos 24 personas perdieron la vida y decenas de personas resultaron heridas en dos atentados separados en Al Qaim, localidad fronteriza con Siria, y en la capital del país.

Tras la votación, Al Maliki juró su cargo ante los diputados presentes en la sesión y anunció que el nuevo gabinete durará cuatro años.

Al Maliki agregó que las disputadas polémicas carteras de Interior y Defensa seguirán vacantes mientras continúan las negociaciones sobre quién ocupará estos cargos.

El anterior titular de Asuntos Exteriores, el kurdo Hoshyar Zebari, seguirá en su puesto mientras que el controvertido ministro de Interior, Bayan Yaber, pasa a Finanzas.

El chií Husein Sishristani, destacado científico nuclear, se hace cargo del Ministerio del Petróleo, uno de los cargos de mayor importancia.

Shihrastani fue encarcelado y torturado durante el régimen de Sadam por negarse a desarrollar la tecnología necesaria para la construcción de armamento nuclear.

El Ministerio de Seguridad Nacional, de nueva creación y que complementa al aún vacante de Interior, será dirigido por el kurdo Barham Saleh, uno de los dos viceprimer ministro.

De momento, de las 38 carteras, 17 irán a parar a miembros de la chíi Alianza Iraquí Unida (AIU), el mayor grupo político del Parlamento con 128 de los 275 escaños de la Cámara.