Silvio Berlusconi, durante su intervención este domingo. | Reuters

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El ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, reapareció este domingo, una semana después de ser expulsado de la Cámara Alta, para advertir de que «los italianos están en peligro» porque todavía viven en una dictadura, «a pesar de que no haya tanques o militares en la calle».

Durante un encuentro en Roma con los militantes de su nuevo partido, Forza Italia, con motivo de la inauguración del club «Forza Silvio», Berlusconi aseguró que «desde 1992 hasta la actualidad, Italia ha sufrido cuatro golpes de Estado».

Para advertir a los italianos de esta situación, el ex primer ministro aseguró que en los próximos seis meses contactará con 27 millones de italianos a través de sus «misioneros de la libertad».

A su juicio, el primer golpe de Estado lo dio la magistratura cuando comenzó a dominar al poder ejecutivo y al legislativo.

El segundo golpe de Estado, dijo Berlusconi, lo protagonizó esa misma magistratura, a la que acusó de organizarse premeditadamente para condenarle «injustamente».

«Ha habido un proyecto estudiado y realizado científicamente por parte de la Fiscalía y del Partido Demócrata para cambiar la estrategia sobre mis procesos. Ha consistido en añadir a la Fiscalía jueces de izquierda, tres de tres», explicó Berlusconi en alusión al proceso Mediaset, por el que ha sido condenado a cuatro años de prisión por fraude fiscal.

Otro de los golpes de Estado que denunció el Cavaliere fue la implantación del gobierno tecnócrata de Mario Monti, en noviembre de 2011.

«Fui obligado a presentar mi dimisión para que se instalase un Gobierno completamente oscuro para los electores», afirmó Berlusconi que recordó cómo, cuando él era todavía presidente del Gobierno, Napolitano ya recibía en audiencia a Monti.

Por último, el cuarto golpe fue su expulsión del Senado, una afirmación que suscitó los abucheos de sus seguidores.

«¡Al final lo han conseguido! Después de 20 años me han eliminado políticamente. Y esto no tiene otro nombre que golpe de Estado. Pero la vida continúa y nosotros volvemos a 'Forza Italia' porque la democracia y la libertad están en peligro», afirmó Berlusconi.

También tuvo palabras para el primer ministro italiano, Enrico Letta, a quien acusó de «incumplir los pactos».

Y se dirigió a su antiguo delfín, Angelino Alfano, quien encabeza el partido escindido del Pueblo de la Libertad (PDL), el Nuevo Centro Derecha (NCD), en el Gobierno en coalición con el centroizquierda.

Además acusó a la izquierda «brava» de robarle más de un millón y medio de votos en los últimos comicios generales.