Dilma Rousseff, suspendida como presidenta de Brasil, durante la comparecencia de prensa que ha realizado tras su destitución temporal para someterse a un juicio político. | Reuters

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La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, recibió este jueves la notificación en la que se le comunica que el Senado ha decidido someterla a un juicio político con miras a su destitución, con lo que ha quedado oficialmente suspendida del cargo.

La notificación fue entregada por el senador Vicentinho Alves, primer secretario de la Cámara Alta, en el despacho que hasta hoy ocupó Rousseff en el Palacio presidencial de Planalto y en el que esta misma tarde se instalará el vicepresidente, Michel Temer, que la sustituirá de forma interina mientras se desarrolla el proceso.

Tras entregarle el documento a Rousseff, el senador Alves puso rumbo a la residencia oficial de Temer, donde cumplió un trámite similar informando oficialmente sobre la decisión del Senado que le convierte en presidente interino de Brasil.

Por una cuestión de «respeto», en el momento en que la mandataria recibió el documento no se permitió la presencia de fotógrafos ni de periodistas.

Frente al Palacio de Planalto se han agolpado alrededor de 2.000 partidarios de Rousseff, quien llegó al poder en 2011 y en 2014 fue reelegida para un segundo mandato interrumpido por la decisión adoptada este jueves por el Senado, que por 55 votos frente a 22 instauró el juicio político que la separa del cargo.

En caso de que Rousseff sea finalmente absuelta en ese proceso, en el cual responderá por unas maniobras fiscales irregulares en las que incurrió el Gobierno en 2014 y 2015, recuperaría el poder una vez que sea publicada la sentencia.

Sin embargo, si se llegase a su destitución, Temer completará el mandato que vence el 1 de enero de 2019.