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El 16'2 por ciento de los menores y jóvenes de Balears de entre 5 y 24 años, un total de 34.200, padecen situaciones de dificultad o riesgo social, en niveles de bajo, medio y elevado riesgo social, según las conclusiones de un estudio elaborado por la Obra Social y Cultural de Sa Nostra.

Según este informe, de ese 16'2 por ciento, un 75'7 por ciento de muchachos se encuentran en una coyuntura de bajo riesgo social; un 16'6 por ciento, de media; y el 7'7 por ciento restante, de elevado riesgo. Las características de vida de este último grupo son, entre otras, el sufrir una difícil situación económica, contar con una ocupación inestable, tener estudios bajos, consumir drogas, no ser conscientes del concepto de «responsabilidad», padecer una inestabilidad afectiva o vivir la sexualidad de manera promiscua. El referido 16'2 por ciento se refiere a los 34.200 jóvenes del total de 211.120 muchachos de entre 5 y 25 años que viven en la Comunidad balear.

El presidente de la sección Cultural y Social de Sa Nostra, Andreu Ramis, explicó ayer durante la rueda de prensa que ofreció que la causa de la inclusión de los muchachos en esta clasificación social de riesgo no se debe a un sólo motivo, como podría ser la drogadicción o la falta de atención afectiva familiar, sino a la suma de diversos factores negativos.

La inclusión en esta coyuntura de riesgo social se debe, entre otras, a causas familiares -maltratos físicos, psíquicos o emocionales, desestructuración familiar o falta de recursos económicos-, o escolares. Los jóvenes pueden vivir esta situación de riesgo social a nivel personal -carencias afectivas, bajo nivel de autoestima, conductas agresivas, falta de hábitos sociales-, de salud -consumo de sustancias tóxicas, falta de atención sanitaria-, escolares -desescolarización, absentismo laboral, problemas de integración, fracaso escolar, analfabetismo funcional-, laboral -dificultades de inserción por falta de formación profesional- o social -conductas predelictivas o relación con infractores-. El estudio ha sido dirigido por el subdirector general de Sa Nostra, Miquel Alenya.