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Cada año por estas fechas el gasto se dispara en la mayoría de las familias con hijos en edad escolar. La vuelta al «cole» supone un importante desembolso por la compra de libros de texto y material escolar. Las familias que tienen hijos con edades correlativas suelen respirar con alivio porque a algunos de sus hijos les sirven los libros de sus hermanos mayores, pero a veces ni siquiera se cuenta con esa suerte. Eso es lo que ha ocurrido a bastantes padres mallorquines que han visto cómo en el centro educativo de sus hijos no sirven de un año a otro los libros de texto de un mismo curso.

El malestar es patente en muchas familias que, durante todo el verano, han remitido sus quejas por este motivo a la Direcció General de Consum, que a su vez las ha hecho llegar a la Conselleria d'Educació i Cultura. Las quejas se fundamentan en que en estos centros de enseñanza se han cambiado los libros de texto antes de que hayan transcurrido los cuatro años que marca la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE).

La Conselleria d'Educació i Cultura reconoce que ha recibido algunas quejas de padres de alumnos por el cambio de los libros de texto de un año para otro; sin embargo, fuentes de la Administración educativa han señalado que ninguna de estas quejas se ha convertido en denuncia, «porque los padres no se atreven a ponerlas sobre el papel».

Jaume March, presidente de la Federació d'Associacions de Pares i Mares d'Alumnes de Mallorca (Fapa), coincide con esta opinión, ya que a pesar de que a su agrupación le han llegado comentarios del descontento existente entre los padres, «directamente, ninguno lo ha denunciado en Fapa-Mallorca». Según el presidente de Fapa, sí han llegado a su organización quejas de padres por el «abuso» que cometen algunos colegios concertados al aprovechar la venta de libros de texto para vender otro tipo de material, como diccionarios, etc, a precios más caros que los que tienen esos mismos artículos en los establecimientos de venta.