El cigarro se convirtió en un arte en la reunión del club de fumadores de puros

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Nunca vista
Iban siempre los hombres con un tizón en las manos y ciertas hierbas para tomar sus sahumerios»... «y encendido por una parte por la otra chupan y reciben con el resuello para adentro aquel humo»... «A estos mosquetes llaman ellos tabacos». De lo que relata Colón en su diario poco queda. No sabemos si llegó a pensar que el fumar sería algo habitual siglos después, y más que eso, que los puros se convertirían, para mucha gente, en un arte. Hoy en día existen personas que se reúnen con frecuencia para conversar sobre lo que, para ellos, es una afición.

El «Club de fumadores de puros Es Carreró» es una joven asociación que se reúne cada mes para realizar una comida. Ayer en el restaurante «Es Carreró», después de un delicioso almuerzo, los miembros, entre ellos Pere A. Serra, presidente del Grup Serra, Joan Bauçà, tinent de batle del Ajuntament de Palma, y Enrique Sánchez, delegado en Balears de la marca «Davidoff», tuvieron la posibilidad de ver cómo se realiza la elaboración de un puro. El maetabaquero Víctor de la Cruz explicó, mientras los asistentes disfrutaban de unos puros hechos por él mismo, los secretos que conlleva la fabricación de estos ejemplares.

Pau Catalá.

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