El consumo eléctrico sube en cinco años un 55% por el uso residencial y turístico

GESA-ENDESA se ve obligada a incrementar la potencia de las cinco subestaciones de Ciutat para garantizar el abastecimiento

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GESA-ENDESA colocó el primero de los transformadores de potencia en la subestación Nuredduna. Foto: JAUME MOREY

GESA-ENDESA colocó el primero de los transformadores de potencia en la subestación Nuredduna. Foto: JAUME MOREY

El espectacular aumento del consumo eléctrico en el período comprendido entre 1995-2000, cifrado por GESA-ENDESA en un 55 por ciento en Palma y en un 46 por ciento en el conjunto de todas las Islas, se ha debido a la evolución creciente del uso residencial y turístico, según indicaron ayer fuentes de GESA-ENDESA tras la colocación del primero de los tres grandes transformadores en la subestación de Nuredduna, dentro de la estrategia de la empresa eléctrica para paliar el alza de la demanda.

En los últimos cinco años el desarrollo turístico y residencial, así como el crecimiento de la población en Palma, han provocado un repunte del consumo eléctrico y energético en Ciutat y resto de núcleos urbanos de las Islas, «uno de los factores que ha incidido es el aumento de aparatos de aire acondicionado en las viviendas, fruto de la mejora de la calidad de vida y del ciclo económico expansivo de los últimos años. Asimismo, los niveles de ocupación hotelera en los últimos años también han repercutido, sobre todo en la época estival, en los índices de consumo eléctrico, que tiene sus puntas en Palma entre las 21.00 y 21.30 horas durante los meses estivales».

Este aumento de la demanda eléctrica es lo que ha motivado que GESA-ENDESA haya puesto en marcha un Plan de Transporte y Distribución para los próximos cinco años con el fin de satisfacer esta evolución creciente, que supondrán en su conjunto unas inversiones cercanas a los 30.000 millones de pesetas.

En este presupuesto se engloban la reciente construcción de la subestación de Nuredduna y la ampliación de las ya existentes, entre ellas las subestaciones de Santa Catalina, Rafal, Son Molinas, Coliseo y la del Polígono, así como las interconexiones entre ellas y la de Son Reus, con 4'5 kilómetros de línea aérea y 8'6 kilómetros de línea subterránea. Pese a esta evolución del consumo desde 1995, durante el presente verano todavía no se han alcanzado las máximas previstas de consumo para este verano, aunque sí se han superado ya con creces las del pasado año, con alzas de un 6% en el sistema Mallorca-Menorca (8 de agosto) y de un 6'2% en el sistema Eivissa-Formentera (9 de agosto).

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