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JOSÉ Mª RODRÍGUEZ
El menor índice de aprobados que se registra en las escuelas públicas en Balears, en contraste con los resultados obtenidos en centros concertados o privados es achacable, según la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA), el Sindicat de Treballadors de l'Ensenyament (STEi), y la Escola Catòlica, «al fenómeno de la inmigración y a la masificación que converge en este sector», habiéndose alertado por parte de la primera asociación reseñada del riesgo de que algunos centros públicos se conviertan en guetos.

Biel Caldentey, secretario de Acción Sindical y Comunicación del Sindicat de Treballadors de l'Ensenyament, subrayó por su parte que «se ha resaltado en este estudio lo que ha convenido, no el hecho de que se ha registrado una mejora en el rendimiento en los últimos diez años». En su opinión «tenemos un sistema educativo dual. Los centros privados acogen lógicamente a los más favorecidos económicamente mientras que los públicos, principalmente, a los estratos más bajos, donde la adptación es más difícil, como en el caso del sector inmigrante con un nivel sociocultural inferior». Las soluciones pasan por «hacer un debate y luego un estudio para un plan urgente de actuaciones, que incluirían más presupuestos, planes de refuerzo, políticas preventivas, profesores de apoyo y evitar la saturación existente en la enseñanza pública».

Fernando Martín, presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos, apuntó que este resultado en materia de aprobados, recogido en el informe académico del curso 2003-04, «tiene que ver con el hecho de que la escolarización de inmigrantes, sobre todo los extracomunitarios, se ha ido dirigiendo durante los últimos años a los centros públicos». La necesidad de un soporte es, para Martín, fundamental: «Deberían aplicarse otros criterios de educación. Tenemos en el sector público una acumulación masiva de alumnado inmigrante y estamos corriendo el riesgo de convertir en guetos algunos centros». La solución pasa para este responsable por «tratar de que adquieran el nivel adecuado con el esfuerzo y soporte de profesores y crear aulas con grupos más pequeños. Nosotros no culpamos en modo alguno al magisterio, sino a la falta de medios».