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Está desde hace diez días al frente de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) como gerente, un cargo que le ha obligado a dejar su despacho de abogado «pero el president Bauzá me ofreció el cargo y no me pude negar». Es José Ramón Orta.

-¿Cuál es la situación financiera de la empresa?
-Es complicada. Se ha invertido mucho sin tener dinero. Estamos intentando resolver la situación. Un ejemplo, no hay partida ni para hacerme las tarjetas de visita.

-¿Cuánto debe?
-Todavía lo estamos cuantificando. La contabilidad es caótica.

-Lo primero que ha anunciado es el parón de las obras de la línea Manacor-Artà. ¿Que costará?
-Estamos negociando con las diferentes empresas. Nosotros no queremos renunciar a la obra, el problema es que faltan 164 millones para acabarla. Eso son 27.000 millones de las antiguas pesetas. Esta inversión nunca se podrá rentabilizar, pero las obras han comenzado y los trenes ya están aquí.

-¿Cómo calificará la gestión de SFM en la pasada legislatura?
-Ha sido kafkiana. El servicio de limpieza está pendiente de adjudicación desde marzo, se gastaron 24 millones en comprar 6 unidades del tranvía que no sabemos dónde ponerlas, ... además de partidas de presupuesto ordinario sin cubrir, como el mantenimiento.

-¿Por qué se compraron?
-No lo sé. La adaptación a la línea de Inca es complicada, su piso es demasiado bajo para los andenes y su tecnología es incompatible con la del resto de la empresa.

-¿Tiene futuro el tren?
-Es el transporte del futuro, pero hay que mejorar la calidad del servicio ponderando sus costes. La situación ahora es complicada, no sólo en SFM; todos tenemos que apretarnos el cinturón.

-¿Más metro y menos tranvía en Palma?
-El metro está incrementando el pasaje. A mí no me corresponde priorizar las inversiones, pero el coste por kilómetro del tren quintuplica el de los autobuses, aunque es cierto que la inversión se amortiza a largo plazo. El objetivo ahora es pagar lo que se debe.

-¿Peligra la electrificación?
-Por supuesto. Su coste es de 44 millones.

-Su relación con los sindicatos parece tormentosa...
-Los trabajadores están por arrimar el hombro y salir del problema y yo se lo agradezco. Cuestión distinta es un sindicato, CC OO, que no es consciente de la situación y sólo plantea reivindicaciones en interés propio.