La portavoz parlamentaria del PP, Marga Prohens, durante un pleno del Parlament. | Joan Torres

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La portavoz parlamentaria del PP, Margalida Prohens, ha asegurado este miércoles que el Govern «se ha equivocado con las previsiones de todo el Presupuesto» de la comunidad de este año, puesto que han «hinchado» las cuentas autonómicas.

Preguntada por el hecho de que el impuesto turístico no vaya a obtener la recaudación prevista, la 'popular' ha destacado que su formación «desde el primer momento denunció cómo se sacaban esta cantidad de 50 millones de euros, pudiendo ser 30 o 40 millones».

Según ha dicho, si se desconocía cuándo, cómo y dónde se iba a cobrar el impuesto turístico «y si el 40 por ciento de turistas llegan en alquiler vacacional y éste no se ha regulado», eran previsiones «ficticias».

No obstante, ha opinado que no son sólo ficticios los ingresos de este impuesto porque «se han equivocado con las previsiones de todo un Presupuesto». «Esto tendrá consecuencias», ha advertido la 'popular' antes de añadir que las consecuencias de esto no serán culpa del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Posición de C's y el PI

Por su parte, el portavoz de Ciudadanos en la Cámara balear, Xavier Pericay, ha considerado lógico que la recaudación sea menor si el gravamen se empieza a aplicar más tarde de lo previsto y se incorporan determinadas enmiendas que suponen excepciones.

No obstante, el líder de C's en las Islas ha añadido que «el problema» es que «si no hay ingresos y no reducimos el déficit, lo más normal es acabar el año mucho peor de lo que lo empezamos». Por ello, ha invitado al Govern a que solucione esto «ahora que todavía estamos a tiempo», si bien ha añadido que «no parece demasiado predispuesto».

Mientras, el portavoz del PI, Jaume Font, también ha coincidido en que «entra dentro de la normalidad» que se vaya recaudar menos retrasando su aplicación. No obstante, ha añadido que «lo más importante es que se aplique bien» y que no haya dificultades a la hora de hacer la liquidación.

Según su opinión, es necesario que el nuevo impuesto esté bien implementado y que las empresas no presenten ninguna dificultad a la hora de aplicarlo. «No se acaba el mundo si hay 10 o 15 millones menos, lo importante es aplicarlo bien y no crear problemas», ha concluido.