El viento y la lluvia, que puntualmente puede ser fuerte, traen consigo un tiempo típicamente otoñal. | Xesca Serra

TW
6

Veinticinco provincias de doce comunidades siguen este miércoles en alerta naranja o amarilla por lluvia, viento y nevadas, como en Mallorca que tiene aviso de riesgo por nieve, lluvia que puntualmente puede ser tormentosa, o fenómenos costeros, informa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en su web.

En Castilla y León hay alerta naranja (riesgo importante) en las provincias de Burgos y Soria por nieve en áreas de la Ibérica que dejarán una precipitación acumulada de 20 centímetros de espesor; en Ávila, León, Palencia y Segovia hay alerta amarilla (riesgo) por nevadas de hasta 10 centímetros de espesor.

La Rioja mantiene la alerta naranja por nevadas en la Ibérica riojana y alerta amarilla por lluvias en la ribera del Ebro que dejarán 40 litros por metro cuadrado en 12 horas.

Aragón tiene activado el aviso naranja en la provincias de Huesca por fuertes lluvias en el Pirineo oscense que dejarán 80 litros por metro cuadrado en 12 horas y alerta amarilla por nieve y por rachas fuertes de viento en áreas del Pirineo; Teruel y Zaragoza continúan con alerta amarilla por lluvia y nevadas.

Madrid está en alerta amarilla por nieve en la sierra; la Aemet advierte de que la cota de nieve estará en torno a los 1.400 metros descendiendo hasta 1.000 metros con acumulaciones de 5 centímetros pudiéndose superar los 10 centímetros por encima de los 1.500 metros.

Todas la provincias de Cataluña están en alerta amarilla por viento y lluvias que dejarán 60 litros por metro cuadrado en 12 horas especialmente en zonas del litoral y en los Pirineos.

En las comunidades de Cantabria, Navarra, País vasco y Asturias persiste la alerta amarilla por nevadas y en las provincias de Cuenca y Guadalajara (Castilla-La Mancha), Castellón (Comunidad Valenciana).

La Aemet avisa de que con la alerta naranja existe un riesgo meteorológico importante, fenómenos meteorológicos no habituales y con cierto grado de peligro para las actividades usuales, y con la amarilla no existe riesgo meteorológico para la población en general, aunque sí para alguna actividad concreta.