Ramikaitis con su tienda y su ‘bici’ entre las palmeras. | M. À. Cañellas

TW
58

Lo primero que han visto al levantarse cada mañana Mindaugas Ramikaitis y su novia es la Seu de Mallorca. Y no es que estuvieran alojados en un hotel o en un apartamento vacacional con vistas a la catedral, sino porque decidieron establecer una tienda de campaña en la explanada de césped del Parc de la Mar, la misma en la que se celebra cada verano el Cinema a la Fresca. Así han permanecido durante más de un mes.

Hace unos días, los agentes la Policía Local les instaron a buscar otro sitio en el que permanecer, y ellos les hicieron caso: se mudaron a 150 metros de distancia, en dirección levante, justo en frente del Palau del Bisbe. Ramikaitis, que es lituano y tiene 25 años, explica que el motivo que le empujó a establecerse en este lugar es que «sin contratos de trabajo no te dejan alquilar una casa».

El joven se dedica a crear pompas de jabón gigantes con la ayuda de dos palos de madera y un cordel. Al soplar, dependiendo de como haya colocado la cuerda, puede salir una burbuja de más de tres metros de longitud, o centenares de pequeñas esferas de jabón. Cada día, junto a estatuas humanas o pintores de retratos en Dalt Murada, Ramikaitis consigue ganar «unos 50 euros el mejor día, pero normalmente entre 20 y 30. Pero también hay días que muy poco, o nada. A los niños les encantan las burbujas», explica el artista lituano.