Lucas Wrba, uno de los socorristas que han participado en el operativo este jueves por la mañana. | Marina J. Ramos

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Susto este jueves en la Playa de Palma. El «aviso de tiburón» ha sido el tema de conversación entre los socorristas, los bañistas y los clientes de los bares. Sobre las diez de la mañana los socorristas han sacado rápidamente a los bañistas del agua ante lo que parecía una aleta de tiburón. Se ha activado el protocolo de seguridad, pero, finalmente, se ha confirmado que se trataba de un delfín, que ha vuelto mar adentro minutos después.

Fue el socorrista de la torre del Balneario 14 quien dio el primer aviso al avistar una gran aleta en el mar. «Alertamos al 112, sacamos a toda la gente del agua e iniciamos un seguimiento con las motos de agua», explica Christian Beloño, responsable de la empresa de socorrismo de la Playa de Palma, y coordinador del operativo de seguridad sobre el terreno. Una vez en el agua a bordo de las motos, los socorristas percibieron que el movimiento de la aleta era de arriba hacia abajo. Rápidamente se descartó que se tratase de una tintorera, ya que los tiburones se suelen mover recto o de forma circular: «En estos casos, la mayoría de veces es un delfín», apunta. Continuaron el seguimiento con las motos para comprobar el estado de salud del delfín, por si precisaba de asistencia del equipo del Palma Aquarium, pero minutos después lo perdieron de vista. Asumen que volvió mar adentro.

La Playa de Palma ha recobrado la normalidad tras descartarse el aviso de tiburón. Foto: M.J.R.

Momentos de tensión

Pese a que la historia al final ha quedado en anécdota, se han vivido momentos de verdadera tensión en la Playa de Palma ante el aviso de tiburón. «Estaba en el Balneario y varios clientes han empezado a gritar: «'¡Shark! ¡Shark! [«tiburón» en inglés]. Me ha sorprendido muchísimo, porque en los 21 años que llevo viviendo en Mallorca nunca había oído que un tiburón se acercase tanto a la costa, y menos en un punto tan turístico como este», señala Jaume Ballester, trabajador del servicio de las hamacas. Mehdi Merlin se encontraba en ese momento descansando en una de las hamacas. Acababa de bañarse cuando también se ha estremecido al oír los gritos de los socorristas: «Han sacado a todos del agua y han salido corriendo con las motos de agua. La gente estaba muy asustada. Menos mal que después nos han confirmado que era un delfín», cuenta este joven francés, a la par que asegura, divertido, que contará la anécdota cuando regrese a Lyon.

La historia aún coleaba de boca en boca pasado el mediodía entre los transeúntes de la zona, aunque el Balneario 14 ya ha recobrado la completa normalidad. Vuelve a ondear la bandera verde y los bañistas -alguno seguro que aún con el susto en el cuerpo- han regresado al mar.