Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International. | Europa Press

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Meliá Hotels International se prepara para un año 2024 muy intenso. La solidez de la recuperación turística, tanto nacional como internacional, y la vuelta de mercados como el asiático llevará a la hotelera española a impulsar la evolución de su negocio, con lo que espera abrir al menos una veintena de hoteles este año, alrededor de 4.000 habitaciones, la mitad de ellos en el segmento del lujo. En el caso de Zel, la marca hotelera nacida en colaboración entre el tenista Rafa Nadal y el grupo balear Marca Zel, este año crecerá con cuatro nuevos hoteles: dos en la zona del Caribe (Zel Sayulita y el Zel Punta Cana) y otros dos en España: el Zel Madrid en la zona de Gran Vía y el Zel Tossa de Mar en la Costa Brava.

El presidente y consejero delegado de la hotelera mallorquina, Gabriel Escarrer, confirmó en una entrevista a Europa Press que la Cuenca Mediterránea, el eje del Caribe, con especial énfasis en México y en Cuba, y la región del Sudeste Asiático centrarán gran parte de su crecimiento este año 2024. Además anticipa un intenso crecimiento en la región de Oriente Medio con el foco puesto en dos destinos: Arabia Saudí, donde ha firmado un acuerdo con Tourism Development Fund (TDF) para la apertura de tres hoteles, y Dubái.

La empresa confirma para los próximos doce meses la recuperación general de los mercados internacionales, destacando especialmente los mercados asiáticos, así como la notoria reactivación de los segmentos corporativo y de congresos y eventos. La hotelera balear, la mayor cadena española por número de hoteles con 400 establecimientos operativos o en proyecto en más de 40 países, se prepara por tanto para un año 2024 de enérgica recuperación turística sin indicios de ralentización y durante el cual dos de sus marcas más destacadas, Zel y Me, tendrán un crecimiento notable.

Otra de las marcas que más crecerá es Me, que tiene prevista la apertura de al menos cuatro hoteles este año: Me Malta, Me Sayulia, Me Guadalajara y Me Lisboa. También destaca la reapertura del Torre Melina, antiguo hotel Juan Carlos I, «que será un hito para el turismo de Barcelona», así como la firma de una alianza estratégica con Summum Hotel Group para la incorporación de dos nuevos Meliá Collection.

Escarrer asegura que ambas marcas son muy atractivas y diferentes a las que ofrecen los competidores. «Tienen un posicionamiento muy claro y son marcas muy demandadas por parte tanto del público como de los inversores», indicó el presidente de Meliá en una entrevista previa a Fitur, la feria de turismo que tendrá lugar del 24 al 28 de enero en Madrid.

Las perspectivas de la hotelera para este ejercicio son bastante optimistas teniendo en cuenta las reservas actuales 'en libros'. Se confirma de manera destacada la recuperación del segmento corporativo y de Mice, que registra un crecimiento del 15% sobre las cifras registradas hace un año, así como la buenas cifras tanto de ocupación como de tarifas en zonas de Canarias, Cabo Verde, el Caribe y Asia-Pacífico.

El año 2023 fue el año de la recuperación de la facturación y Meliá confía que 2024 sea el de la ocupación. Las tarifas medias de la compañía se sitúan en estos momentos un 30% por encima de las registradas en 2019, aunque la ocupación todavía se mantiene cuatro puntos por debajo de cifras pre-covid.

Este margen de mejora se concentraría sobre todo en Alemania, muy afectada el año pasado por la crisis energética, Asia-Pacífico, con una recuperación de los mercados emisores chino, japonés, coreano y australiano, y de Cuba, muy dependiente del turista canadiense.
«Prevemos que este año ya estamos con unas cifras de ocupación muy similares o incluso ligeramente por encima de las que tuvimos en el 2019», aseguró el directivo.

Subida de precios de un dígito medio-alto

Con todo ello, la previsión de incremento de precios para este año para la hotelera dirigida por Gabriel Escarrer se sitúa en el entorno de un dígito medio-alto.

La compañía mantendrá a lo largo de estos próximos años su apuesta por el segmento del lujo y de alta gama incrementando el inventario de hoteles de lujo y habitaciones superiores. Las previsiones de la tercera compañía hotelera más grande de Europa son que un tercio de las aperturas previstas para 2024-2025 se concentren en este segmento.

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«Meliá ha sabido anticiparse a esa creciente demanda de un producto de mayor nivel, donde el cliente reclama cada vez servicios y experiencias más adaptadas a sus necesidades personales», aseguró el directivo, indicando que este servicio superior ha derivado en un incremento de precios natural ante un reposicionamiento y una mejora del producto.

Ebitda de al menos 475 millones en 2023

Estos números apuntan a que se logrará alcanzar el objetivo de un resultado bruto de explotación (Ebitda) de al menos 475 millones de euros, comprometido por el presidente del grupo, Gabriel Escarrer, durante su junta de accionistas, lo que supone incrementar un 10% la cifra registrada en el año 2022.

La compañía, que ha registrado una revalorización en el precio de sus acciones del 2% en el último año, continúa asimismo con el compromiso prioritario de reducir deuda a través de la generación de caja operativa, así como mediante otras alternativas como la venta de activos.

Así, aprovechará el boom turístico para crecer de la mano de socios inversores con el fin de explorar nuevas oportunidades de crecimiento bajo el modelo de 'asset light' (no patrimonialista). Esta hoja de ruta le permitirá entrar en nuevos mercados y reforzarse en aquellos en los que ya está presente.

En estos momentos, la compañía ha llegado a un principio de acuerdo con el grupo mexicano Gaalata, sujeto actualmente a la aprobación de las autoridades de competencia, por el cual éste se haría con el 50% del actual Meliá Vallarta, que tras una reconversión comenzará a operarse bajo la marca Paradisus. Esta participación del 50% se eleva a 30 millones de dólares (unos 27,5 millones de euros).

Escarrer ha remarcado también que seguirán priorizando sus fortalezas en innovación de marcas y experiencias, liderazgo vacacional, digitalización, expansión internacional y sostenibilidad, claves de la resiliencia demostrada por la compañía durante el último año.

Meliá mantiene su apuesta no solo por la mejora competitiva, cualitativa y sostenible de sus hoteles, sino que aboga también por una transformación integral de los destinos en clave de calidad, rentabilidad y sostenibilidad.

Los Fondos Next Generation, «una oportunidad perdida»

Para ello, lleva más de una década apostando por la reconversión de destinos maduros y lamenta que los fondos europeos Next Generation se hayan dispersado «en una multitud de pequeñas actuaciones de impacto aislado», sin la capacidad tractora y el potencial transformador del modelo económico que exigía el propio mecanismo de los fondos europeos.

Escarrer califica los Fondos Next Generation como una «oportunidad perdida» para el sector ya que, en su opinión, la asignación de los 3.400 millones no ha tenido un criterio transversal en proyectos que desarrollaran una verdadera estrategia que promoviera la mejora de la calidad, diversificación y sostenibilidad de la oferta turística española.

«Creo que aún hay tiempo y posibilidades para que los recursos que quedan se destinen de la manera más efectiva, estratégica y transformadora, haciendo especial hincapié en los destinos maduros y pioneros a los que tenemos que garantizar su competivividad durante los próximos años», concluyó.

Meliá registró un resultado neto atribuido de 95,9 millones de euros hasta septiembre, lo que supone un 82,2% más que el pasado año, al tiempo que sus ingresos se situaron en 1.478,3 millones, un 16,1% más.