El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero con Pérez Rubalcaba. | Efe - Juanjo Martín

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado hoy una rebaja fiscal para las pymes, el fin de la prestación de 426 euros a partir de febrero y la privatización de la gestión de los aeropuertos de Barajas y el Prat. Zapatero ha aprovechado su respuesta al líder del PP, Mariano Rajoy, en la sesión de control del Gobierno para anunciar éstas y otras medidas dentro de un paquete que, según ha dado a entender, se aprobará el próximo viernes en el Consejo de Ministros.

Ese día, ha asegurado, se van a aprobar medidas para favorecer la inversión y el empleo sobre todo de las pymes, y en este sentido ha adelantado la rebaja fiscal en el impuesto sobre sociedades, que consiste en ampliar la base imponible para las empresas que tributan al tipo reducido, desde los 120.000 euros actuales de beneficios hasta los 300.000.

También se va a ampliar el concepto de empresas de tamaño reducido hasta las que tienen 10 millones de facturación, frente a los ocho millones actuales. Estas dos medidas beneficiarán, ha asegurado, a 40.000 pequeñas y medianas empresas. Zapatero también ha adelantado que el programa de prestaciones de 426 euros para parados sin cobertura dejará de funcionar en febrero, fecha en la que se acaba la última prórroga.

Además, ha explicado que el Consejo de Ministros aumentará en 1.500 el número de orientadores en los servicios públicos de empleo, para facilitar la ocupación. El presidente del Gobierno ha anunciado por otra parte que los funcionarios de nuevo ingreso se incorporarán al régimen general de la Seguridad Social, de tal forma que el régimen de clases pasivas tenderá a extinguirse, lo que tiene como finalidad, según ha explicado, simplificar el sistema de protección social.

Junto a todas estas medidas está la privatización de la gestión de los dos principales aeropuertos españoles, Barajas y el Prat, que se hará mediante régimen concesional, ha dicho el presidente. La gestión aeroportuaria, de la que actualmente se encarga AENA, se privatizará en un 49%, frente al 30% inicialmente anunciado. Zapatero ha anunciado esta medida dentro de las actuaciones para liberalizar actividades productivas, entre las que también ha adelantado la privatización del 30% de la sociedad estatal de las loterías y apuestas del Estado.

El jefe del Ejecutivo ha pedido al líder de la oposición su apoyo para este conjunto de medidas y ha apelado en tono irónico a la «actitud permanentemente constructiva» que las iniciativas del PP «rezuman cada día». Rajoy, por su parte, ha celebrado que el presidente notara esa actitud constructiva del PP, a pesar de que el Gobierno ha rechazado reiteradamente cada una de sus propuestas, como que pymes y autónomos no paguen el IVA de las facturas impagadas o compensen fiscalmente el importe de las facturas pendientes de cobro a las administraciones públicas.

El presidente del PP ha lamentado que el Ejecutivo anuncie «el enésimo paquete de medidas» mientras sigue sin una estrategia económica global y se mantiene instalado «en la improvisación, en el bandazo y en la rectificación». «Es muy difícil recuperar la confianza cuando (el Gobierno) tiene una vicepresidenta económica que le echa la culpa de lo que pasa en España a los alemanes», ha añadido Rajoy en referencia a unas declaraciones hechas ayer por Elena Salgado.

La vicepresidenta segunda ha considerado que parte de las tensiones en los mercados se deben a la «presión alemana» para que el ámbito financiero privado soporte parte del coste de los rescates a partir de 2014, cuando caduca el fondo temporal aprobado tras la crisis de Grecia.

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Afganistan

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha afirmado este miércoles que es «posible» que España comience el repliegue de sus militares desplegados en Afganistán en 2012 aunque ha insistido en que ni es «seguro» ni se retirarán «todas» las tropas, porque se hará conforme a un plan «establecido» por la OTAN y en «coordinación» con la Fuerza de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en el país asiático.

En respuesta a una pregunta del portavoz de CiU, José Antonio Durán, durante la sesión de control al Gobierno, el jefe del Ejecutivo ha recordado que el «programa de trabajo» para Afganistán marcado por la Alianza Atlántica establece un «calendario orientativo» para el traspaso de responsabilidad a las autoridades afganas que va desde 2011 a 2014, pero ha recalcado que está «condicionado» al modo en que evolucione la situación en el país.

En concreto, ha explicado que la futura retirada de tropas en Afganistán dependerá de la «valoración» de «cómo evolucione la situación militar», de acuerdo a la información que facilite la ISAF, junto al resultado obtenido en el «apoyo civil», es decir, en la estrategia política de recuperación del control del territorio por parte de las autoridades afganas. «Condiciones, pues: uno, traspaso de autoridad, calendario 2011-2014; dos, situación de la autoridad civil y de la estrategia política -ha resumido el presidente-. Eso es lo que nos determinará dentro de ese periodo la posibilidad de retirar las tropas».

Acuerdo a largo plazo

Todo esto, ha recordado Zapatero, con la «singularidad» de que la OTAN ha establecido un acuerdo a largo plazo de los aliados con Afganistán para «contribuir a la seguridad» en el país. Por su parte, Durán ha reprochado al presidente los mensajes, en su opinión, «distintos» que han salido del Gobierno en las últimas semanas. En concreto, ha recordado que en su visita a las tropas en el país asiático Zapatero dijo que España tendría militares allí «el tiempo que sea necesario», mientras que en la cumbre de Lisboa de noviembre la ministra de Defensa, Carme Chacón, dijo que esperaba comenzar a dejar la misión en 2012, a lo que el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen, respondió con un «llegamos juntos, nos iremos juntos».

En opinión del portavoz de CiU, con sus declaraciones la ministra de Defensa repetía «la experiencia de Kosovo», donde España puso fin a su misión con una controvertida decisión que recibió críticas de la OTAN. En definitiva, ha defendido que sería «importante» que hubiera «una sola voz» y ha pedido al jefe del Ejecutivo «seriedad» en esta cuestión.

Sin embargo, Zapatero ha recalcado que Durán no ha hecho «una interpretación adecuada» de las declaraciones sobre la participación española en la ISAF, ya que las palabras de Chacón, de Rasmussen y las suyas propias defienden «la misma posición». Es decir, que, a partir de 2011 se va a producir el traspaso de la autoridad en todo el país y, en concreto, es «previsible» que pueda realizarse en una de las provincias donde España tiene el control de la situación. «Si ese traspaso funciona y va bien es posible que en 2012 podamos replegar tropas. *Todas? No. *Seguro? No, porque será en función de las circunstancias», ha insistido Zapatero, para después volver a decir que esta retirada se hará «por supuesto» con la «coordinación» de la ISAF, de la OTAN y de todos los Ejércitos presentes en el país asiático.