Mariano Rajoy. en una imagen de archivo. | ANDREA COMAS - REUTERS - X90037

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha descartado adoptar medidas extraordinarias para bajar el precio de la luz, afirmando que se encuentra en niveles de 2015 y ha augurado que los precios bajarán algo porque «va a llover».

«Han anunciado que va a llover y eso, lógicamente, dará lugar a una bajada», ha dicho en una entrevista en Onda Cero, en la que, no obstante, ha dejado claro que «la solución no es esa» y que no se trata de que el Gobierno vaya a «esperar» a que llueva o haga viento.

Con todo, ha dejado claro que no se plantea ni bajar los peajes, que están congelados, ni tampoco modificar el sistema de fijación de precios mayoristas.

Según los cálculos del Ejecutivo, el precio de la electricidad subirá, de media, respecto a 2016 unos 100 euros anuales (8 euros al mes). Rajoy ha atribuido este incremento a que el año pasado fue «excepcionalmente bueno» por la caída del precio del petróleo.

«En este momento estamos (con el precio de la luz) en niveles del año 2015, subirá este año con respecto a 2016, que fue un año excepcional, pero porque en las últimas fechas ha subido el precio del petróleo un 100% y ello afecta al precio de la electricidad», ha detallado.

Otros países

«Ya me gustaría a mí que volviera a bajar como en 2016, pero no todo en esta vida ni en este mundo depende del Gobierno, ni del español ni de ningún otro», ha añadido.

De hecho, ha indicado que el aumento de la electricidad no está afectando solo a España, sino también a otros países de la UE. En este punto, señaló que los precios del megavatio hora de este jueves, 26 de enero, se sitúan en 89 euros en España, frente a los 110 euros de Italia o Suiza, o los 109 euros en Francia, negando así que España tenga el tercer precio mayorista más alto.

Además, ha apuntado que a España también le está afectando la «situación compleja» de las centrales nucleares en Francia y la falta de agua y energía solar de los últimos meses y en este punto ha afirmado que esta situación va a empezar a mejorar con las próximas lluvias. Dicho esto, ha admitido que se trata de un tema «preocupante» que afecta «al bolsillo de los españoles y a la competitividad de las empresas».