La tormenta afectó a toda la plantación de la bodega de Son Bordils. | M. Morro

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La tormenta del pasado martes de lluvia y granizo que cogió por sorpresa muchos municipios de Mallorca, causó estragos en la viña de las bodegas de Son Bordils, en el municipio de Inca. Según Ramón Coll, copropietario de las bodegas, el intenso granizo afectó a la plantación por completo y provocó que este año haya entre un 20 y un 30 por ciento menos de producción.

La descarga de lluvia y granizo provocó que en tan solo media hora se recogieran unos 55 litros que la viña no pudo absorber. El mayor mal lo provocó el granizo que «rompió la hoja y golpeó la uva lo que provocó un daño terrible en la vid», según palabras de Coll.

Para favorecer a la recuperación de la planta, se ha aplicado un tratamiento que ayuda a la cicatrización de las heridas provocadas por el granizo y «parece que la evolcuión actual de las plantas de vid es buena», acabó Coll.