Vista aérea de las obras del Hotel Formentor durante la fase de demolición. | Junts Avançam

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La demolición integral del hotel Formentor para su reconstrucción completa está generando todo tipo de reacciones, especialmente en Pollença después de que Ultima Hora haya publicado este miércoles 14 de septiembre imágenes de la reconstrucción del mítico establecimiento hotelero. Junts Avançam, Alternativa y Unides Podem (en la oposición) cuestionan la legalidad de las actuaciones y denuncian «falta de transparencia» en la tramitación de los expedientes. El regidor de Urbanismo de Pollença, Tomeu Cifre, defiende la «legalidad» y la «transparencia» y carga contra los partidos del Pacto del Govern balear y del Consell de Mallorca por ir «en contra de los intereses de Pollença».

«Lo que está pasando en Formentor es lamentable, tanto lo que hace referencia al hotel , al aparcamiento, al vertido de material en una zona protegida... En cuanto a la demolición del hotel, ninguna de las dos licencias, la ampara: ni la reforma ni la ampliación. No es excusa el estado del edificio ni la aluminosis (no hemos visto ningún informe en este sentido), ni el informe emitido por Turisme», dice el portavoz de Junts Avançam, Miquel Àngel March. «El Consell, a través de un informe jurídico, ya sentenció que el ayuntamiento no tiene por qué hacer caso a informes de temas turísticos: las licencias son responsabilidad suya. Esta claro que el propósito de la empresa era, desde el principio, demoler todo el hotel. Lo han escondido con la complicidad del Consistorio, ya que ninguna de las dos licencias se titulan ni 'demolición' ni 'deconstrucción'. Se ha hurtado un debate publico imprescindible sobre un hotel histórico, que hoy ya es historia», concluye Miquel Àngel March. Avisa de que «es sumamente lamentable lo que está pasando, un claro fraude de ley y una falta de respecto a todos los pollencins por lo que hemos puesto en manos de un abogado el posible incumplimiento de las licencias de obra.

En el mismo sentido se manifiesta Tonina Amer, portavoz de Alternativa per Pollença: «Como bien dice el regidor de Urbanismo, Tomeu Cifre, estamos ante un proyecto de reconstrucción. No contemplaba la demolición pero la demolición se ha hecho. Evidentemente estamos teniendo muchos problemas de acceso a la información sobre este caso en concreto y al final es un despropósito más y una manera de hacer las cosas que evidentemente, como siempre, va en pro del poderoso y penaliza al más débil. Está claro que se les han puesto todas las facilidades máximas a la propiedad incurriendo a veces en demoras increíbles de plazo de tiempo al hacer un expediente o informar de cualquier cosa».

Michael Muller (Unides Podem) sospecha de la legalidad de la actuación pese a que las licencias concedidas por el Ajuntament se dieron con todos los informes técnicos y jurídicos favorables. «Hablé con uno de los técnicos del Ajuntament y estoy pendiente de ir a verlo, pero me adelantó que la licencia municipal no era clara respecto a la demolición y reconstrucción total. Siempre se habló de reforma y ampliación», dice Muller. El portavoz de Unides Podem reconoce que «sí que al parecer Turisme autorizó el proyecto a sabiendas de que era una demolición». «A mi lo que me parece chirriante es que Tomeu Cifre ahora defienda que lo que se ha hecho es lo aprobado y lo que toca y diga que el edificio va a quedar igual blanqueando totalmente a la propiedad sin cuestionarse si la licencia explicita o no este tema. Es raro», concluye.

Muller opina que «si el edificio está mal y se demuestra, obviamente hay que demoler y se tiene que reconstruir lo que sea necesario (porque es peligroso), pero las licencias tienen que ser claras. Aquí ha habido una dejación de funciones del Ajuntament. Nos hemos ido enterando por fotos aéreas o fotos de particulares de la demolición. Queremos aclarar esto. Saber si lo que se ha hecho es susceptible de pedir una nueva licencia o incluso si es susceptible de abrir un expediente sancionador porque al final licencias ambiguas», añade Muller.

El regidor de Urbanismo de Pollença, Tomeu Cifre, asegura no entender que «partidos que gobiernan y que legislan directamente (han hecho la ley de reactivación económica que ampara la licencia de ampliación) no defiendan los intereses de Pollença». Recuerda que «el hotel se compró con un informe vinculante del anterior equipo de gobierno que decía que la reforma se podía hacer y a partir de aquí ha habido una serie de dificultades y temas que nos llevan a que se tiene que demoler». «Estamos hablando además de un edificio que no tiene ningún tipo de catalogación o protección patrimonial», añade. Según el regidor de Urbanismo «hay una obsesión destructiva del Consell y del Govern con Pollença, la consideran su aldea gala pero cuando han gobernado les ha ido mal».