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BERLIN. REUTERS. Dos mujeres alemanas que se quejaban del escaso rendimiento sexual de sus parejas a través del correo electrónico de la empresa en la que trabajan se encontraron con que los detalles de sus vidas privadas eran difundidos a miles de personas después de que una de ellas se confundió al presionar una tecla, dijo el sábado un diario. «Ahora todo el mundo nos mira y hay susurros a nuestras espaldas», dijo Anica G, una empleada de 21 años en la oficina laboral federal, al diario Bild. Los correos electrónicos entre Anica y su compañera Christina S., con descripciones de cómo las mujeres no conseguían avivar los deseos sexuales de sus parejas fueron enviados por accidente a otros compañeros de su departamento en la oficina laboral. Los correos fueron a su vez reenviados a miles de personas a través de la Oficina Laboral y a otras agencias del gobierno y distribuidos ampliamente a receptores en toda Alemania. Anica dijo al diario que ella y su compañera no habían roto ninguna regla porque los mensajes estaban escritos en pausas del trabajo.