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Detrás de la vida de Jaime Rosselló, mallorquín de 44 años, hay cientos de de aventuras, música, kilómetros en carretera y windsurf. Su vida ha estado marcada, desde los 13 años, por este deporte acuático, combinado con la fotografía.

Para aportar su granito de arena, acaba de lanzar el libro autoeditado Cercadors de vent, que ya está a la venta, un homenaje «a todos mis compañeros, desde los que han fallecido hasta los que están comenzando en el windsurf. Es un recuerdo para todos».

Arturo Madero. Fotos: JAIME ROSSELLÓ

El proyecto nació el año pasado dentro de la agencia Santa Rita, que gestó con otros compañeros y en la que trabaja como creador publicitario. En una cuenta de Instagram, «creado a la vieja usanza», empezó a publicar sus fotografías. Aparecen desde históricos hasta los más jóvenes. El resultado ha sido más de 400 fotos, en blanco y negro, donde los protagonistas salen de cuerpo entero apoyados en una tabla de windsurf.

El título, Cercadors de vent, es fruto de una lluvia de ideas que tuvieron Jaime y su mujer a la orilla de la chimenea, como canta Joaquín Sabina.

Nuria Bover (campeona mundial en regata).

Inicios

Jaime Rosselló empezó a navegar con 13 años en Son Verí (Llucmajor). «Llevo toda una vida relacionado con el windsurf, pero lo curioso es que, de todas las fotografías que se habían hecho de este deporte, no había de las caras de los aficionados. Creo que en los deportes es importante inmortalizar a la persona», expresa.

Ante todo, «este deporte une a mucha gente». Y en eso se basa el libro de fotografías, donde cada página es un retrato único de personas con vidas curiosas de la Colònia de Sant Jordi, de Sant Pere, hasta Can Picafort, Port de Pollença o Can Pastilla –epicentro del windsurf–.

Carlos Baronet (histórico del wind).

«Este proyecto nunca ha tenido un fundamento sólido, he trabajado mucho en él sin pensar demasiado en los resultados y sin planificar nada», y añade que el libro «tiene un sentido unificador, ya que esta pandemia y la política están polarizando la sociedad». Jaime ha conseguido sacar adelante una gran historia basada en historias. En dos meses se lanzará a otro proyecto: el de ser padre.

Orestes Pérez, de 89 años.