Imagen de la droga y el material intervenido por el Grupo de Estupefacientes del Cuerpo Nacional de Policía.

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Los cuatro detenidos por el Grupo de Estupefacientes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) en la denominada «operación Coco» fueron puestos ayer por la tarde a disposición de la titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Palma, que se encontraba en funciones de guardia. Se trata de los colombianos José Julián R.L., de 28 años de edad, su compañera Diana Marieth L.G., de 25 años, un nigeriano de 30 años, Watson O., apodado «Tony», y un mallorquín de 29 años, Francisco A.L., conocido como «Xisco».

La pareja de colombianos vivía en un piso de alquiler en cuyo interior se encontraron cinco envoltorios con un total de 1.647 gramos de cocaína, además de dinero en efectivo, una balanza de precisión y útiles para la manipulación de sustancias estupefacientes.

El arresto de José Julián y Diana Marieth se practicó en la noche del jueves al viernes. Al día siguiente se continuó la «operación Coco» y se procedió a la detención de Watson O. y Francisco A.L. Los domicilios de estos dos últimos también fueron registrados con la preceptiva autorización judicial y se intervinieron 3.050 euros, ocho teléfonos móviles y documentación diversa.

La operación comenzó hace cuatro meses por parte del Grupo de Estupefacientes del CNP, a raíz de las sospechas que recayeron sobre José Julián R.L. por dedicarse supuestamente a la venta de pequeñas y medianas cantidades de cocaína. A partir de entonces se le realizó un seguimiento a él y a su compañera sentimental.

Del resultado de la investigación se dedujo que la droga llegaba desde Holanda, vía Barcelona, y posteriormente era vendida en la barriada palmesana de Son Gotleu y en la zona de Santa Ponça. Watson O. supuestamente traía la droga desde Holanda y después se movía por las calles de Son Gotleu. Francisco A.L. presuntamente distribuía la cocaína en Santa Ponça y en Palma.