Los miembros del grupo fueron arrestados por agentes del Cuerpo Nacional de Policía. | TONI MILIAN

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Con varios talonarios de recetas y el sello de dos médicos, un grupo de siete personas consiguió falsear 1.192 recetas de Trankimazín que vendieron a drogadictos en Palma.

Los miembros de la red fueron condenados ayer a condenas que suman los 13 años de prisión por delitos de falsedad y contra la salud pública. Durante casi un año, de marzo de 2010 hasta febrero de este año, el grupo se dedicó a la venta del potente tranquilizante a adictos a los opiáceos. Antes, tres de ellos, un hombre de 57 años, otro de 64 y una mujer de 37 se habían hecho con talonarios de recetas médicas sin rellenar. También consiguieron los sellos oficiales de dos médicos. Con estos elementos rellenaron las 1.192 recetas con datos de pacientes inventados. Ellos mismos firmaban las recetas y junto a otras cuatro personas iban a distintas farmacias de Mallorca para conseguir los tranquilizantes.

Talonarios

Como los talonarios de recetas que habían conseguido los miembros de la banda eran de jubilados, el IB Salut abonó por las facturas una cantidad total de 13.605 euros por las recetas fraudentas.

En febrero de este año, agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron a los cabecillas de la trama. Les intervinieron trankimazines por valor de 4.000 euros en distintos formatos de pastillas.

Ayer en el juicio, celebrado en el Juzgado de lo Penal número 3 de Palma, los siete acusados se declararon culpables después de que la Fiscalía y sus defensas llegaran a un acuerdo previo al juicio.

De esta manera, el principal acusado recibe una condena de dos años y nueve meses de prisión por el agravante de reincidencia. Los otros dos que falsearon las recetas, dos años y medio de cárcel y, los otros cuatro penas de un año y tres meses de cárcel. Todos los acusados tienen condenas previas por delitos de drogas o de robos.