Un centenar de taxistas claman a las autoridades que sean más contundentes con la lacra de la prostitución callejera. | Michel's

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Los taxistas de Calvià no aguantan más. «Estamos cansados de que las prostitutas roben y agredan físicamente a los turistas. Se están cargando el turismo de la zona y, aquí todos vivimos de los mismo», concluye uno de los portavoces del sector de taxi.

Cansados de aguantar a la gran cantidad de prostitutas que trabajan a diario en la zona, los taxistas se manifestaron, en la madrugada de ayer, por las principales calles del municipio. La marcha se inició en la calle Galeón y transcurrió por la avenida de s'Olivera y Punta Ballena entre otras.

La manifestación, a la que acudieron más de 100 taxistas, estuvo en todo momento custodiada por numerosos efectivos de la Policía Local de Calvià y de la Guardia Civil.

El momento más tenso de la madrugada fue, sobre las dos y media, cuando los taxistas fueron en busca de las prostitutas, las sacaron de sus escondites y denunciaron públicamente el daño que están haciendo. En ese momento, las mujeres se enfrentaron a los profesionales provocando instantes de tensión. Una de las mujeres, con una botella y su bolso trató de agredir a los fotógrafos y tuvieron que ser retenidas por la Policía Local.

Los taxistas no se quejan de los agentes, pero piden a las autoridades políticas más contundencia. De hecho, ya afirman que Magaluf se está convirtiendo en un segundo Son Gotleu.