El acusado en el juicio en la Audiencia Provincial. | Guillermo Esteban

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«Era un encargo». Un camerunés que transportaba un kilo de heroína a Mallorca oculto en 70 dátiles en su organismo pidió disculpas ayer al tribunal de la Sección Primera de la Audiencia de Palma. «Sé lo que he hecho y lo siento mucho. Suplico menos condena», dijo tras admitir seis años y un día de cárcel. «Es demasiado tiempo, pero no tengo elección y lo acepto».

El procesado, defendido por el abogado Juan Carlos Peiró, asumió la expulsión del país tras cumplir las tres cuartas partes de la condena por un delito contra la salud pública.

El acusado, de 28 años, llegó al aeropuerto de Son Sant Joan procedente de Madrid sobre las doce de la noche del pasado 5 de febrero. En el interior de su cuerpo portaba 70 dátiles, 59 con un kilo de heroína y 11 comprimidos de sustancia de corte, 172 gramos de cafeína y paracetamol. Esta cantidad de droga tiene un valor de 26.091 euros en el mercado.

El joven fue sorprendido por la Guardia Civil en la zona de llegadas del aeropuerto. Estaba muy nervioso y se negó a que le realizaran una prueba de rayos X. Los agentes tuvieron que pedir autorización judicial y el sospechoso fue trasladado al hospital Son Espases, donde quedó ingresado y expulsó la mercancía.

La Guardia Civil también le intervino hasta tres teléfonos móviles, 255 euros, 34.500 francos de África Central y billetes por valor de 6.220 euros de moneda nigeriana.