El incendio en el segundo piso en una vivienda de la calle Santa Catalina Labouré, en Cas Capiscol, puso en alerta a todos los vecinos el día 31. | Pep Cañellas

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Un desgraciado error humano al intentar encender una estufa de butano provocó el incendio del pasado día 31 de diciembre en el barrio palmesano de Cas Capiscol, que calcinó una vivienda y dejó trece heridos. Dos de ellos fueron trasladados al hospital de Son Espases con pronóstico reservado.

Agentes de la policía científica del Cuerpo Nacional de Policía así como los investigadores de la Policía Judicial han concluido que el fuego se originó accidentalmente.

Según fuentes próximas de la investigación, a las que ha tenido acceso Ultima Hora, el inquilino de la vivienda afectada, un hombre de avanzada edad, pulsó demasiado tiempo el botón que acciona el gas en la estufa de butano y al presionar el de encendido se produjo la espectacular deflagración que alertó a todo el barrio a primera hora de la mañana en el último día del año. El anciano tenía una botella de oxígeno al lado, que no explotó pero sí que ayudó a que las llamas se propagaran con suma rapidez.

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En el interior de la vivienda había cinco personas y, al quedar atrapadas por las llamas, tuvieron que ser rescatadas por los bomberos por una de las ventanas.

Nueve días antes, el día 22 de diciembre, en el Coll den Rabassa, un joven resultó herido crítico tras incendiarse su vivienda. En un primer momento se pensó que el motivo fue la víctima trataba de cargar un mechero con una botella de gas.

Los investigadores descartan esta hipótesis y atribuyen el suceso a una acumulación de gas butano provocada por una estufa. El joven intentó accionarla con el encendedor y debido al gas acumulado se produjo la deflagración, según consta en el informe de la Policía Nacional que ya ha remitido al juzgado correspondiente.

Los equipos de emergencia recuerdan que hay que extremar las precauciones en las viviendas y locales cerrados en la época de invierno con estufas y braseros.