Una patrulla acudió hasta el centro educativo y tras entrevistarse con la víctima y sus profesores traspasaron el caso al grupo de investigación especializado. Los agentes de la UFAM no tardaron en descubrir que el adolescente en cuestión era un viejo conocido de la Policía. Tiempo atrás, había sido acusado de agredir sexualmente a otra chica, pero la justicia no pudo juzgarle porque en esa ocasión al tener menos de 14 años era totalmente inimputable.
Declaración
En su relato de hechos, la víctima explicó que el primer ataque tuvo lugar el día 12 de septiembre. Justo a la salida de clase, sobre las 13.30 horas, su compañero le pidió acompañarla hasta su casa. Ella, bajo ningún concepto sospechó que su amigo se iba a convertir en su mayor pesadilla. Cuando llegaron al portal del edificio, una vez dentro en la zona del rellano, el adolescente se abalanzó sobre ella, la sujetó con fuerza y comenzó a besarla, manosearla por todo el cuerpo y tocarle sus partes más íntimas. Así como pudo consiguió zafarse de su agresor y refugiarse en su casa. En la vivienda ese día no había nadie. Estaba aturdida, muerta de miedo y en estado de shock, por ese motivo decidió callarse y tratar de olvidar lo ocurrido.
Días más tarde, concretamente el viernes día 23 de septiembre, la chica regresaba sola a su casa. De forma sorpresiva apareció de nuevo su compañero de clase y se lanzó directamente a por ella de nuevo. Sin poder defenderse, tuvo que aguantar de nuevo besos en la boca, tocamientos en las partes más íntimas y ser manoseada por todo el cuerpo. Finamente, se armó de valor y contó lo sucedido a su hermana y a los profesores. El centro educativo, nada más tener conocimiento del ataque, apartó al agresor de la clase, informó a la conselleria y Policía Nacional.
El apunte
La Fiscalía de Menores ordena el arresto del menor