TW
0
Bayern Múnich 1
Real Madrid 1

BAYERN MÚNICH: Kahn; Sagnol, Kuffour, Kovac, Lizarazu; Hargreaves, Demichelis, Ballack, Ze Roberto; Pizarro y Makaay.
Cambios: Salihamidzic por Lizarazu; Santa Cruz por Pizarro y Jeremies por Demichelis.

REAL MADRID: Iker Casillas; Míchel Salgado, Iván Helguera, Raúl Bravo, Roberto Carlos; Guti, Beckham; Figo, Raúl, Zidane; y Ronaldo.
Cambios: Solari por Ronaldo.

Arbitro: Terje Hauge (NOR). Amonestó a Ballack, Zidane, Demichelis, Ronaldo y Figo.

Goles:

1-0. Minuto 75, Makaay, de cabeza, a centro desde la derecha de Pizarro.

1-1. Minuto 82, Roberto Carlos lanza una falta muy lejana, el balón que parece atrapado por Kahn pasa bajo su cuerpo y entra a gol.

José Antonio Pascual|MÚNICH

Un monumental error de Oliver Kahn, para muchos aún el mejor guardameta del mundo, permitió al Real Madrid salir airoso tras un pésimo partido en su estadio maldito, el Olímpico de Múnich, donde el Bayern lo tuvo todo para sentenciar pero ahora, tras el 1-1, todo se decidirá en el Santiago Bernabéu. Corría el minuto 82. El Bayern ganaba por 1-0 cuando había merecido mucho más ante un cuadro de Carlos Queiroz que era casi una caricatura. La afición bávara soñaba con un éxito inesperado y llegó el momento clave del partido. Roberto Carlos, campeón del mundo en Yokohama ante Kahn, se decidió a lanzar con su cañón una falta desde unos treinta metros y el balón, tras rozar en la barrera, acaba en la red después de entrar por debajo del meta teutón cuando todo el estadio creía que se había quedado con el esférico.

Esta acción de mala fortuna castigó a Kahn, que apenas había tenido trabajo, y a todo el Bayern, que había dado una lección de trabajo y orgullo ante los hombres de Carlos Queiroz, que deambularon sin saber qué hacer ante el rodillo de casta que había encontrado la justicia con el gol del ex jugador del Tenerife y el Deportivo, el holandés Roy Makaay. Pese a tener enfrente al Bayern más limitado y con menos recursos de los últimos tiempos, el Real Madrid ofreció en la primera parte su peor cara. Fue superado ampliamente por un rival que, a falta de otros argumentos, puso ardor, lucha y anticipación ante un conjunto de Queiroz que pareció estar congelado.

Los madridistas cometieron error tras error. Fallaron infinidad de pases y el Bayern, que llegaba en mal momento, no dudó en tratar de aprovecharlo para crecerse e ilusionar a una afición que antes del partido no tenía fe alguna. Dio la sensación de que el Real Madrid no estaba. Con la excepción de un par de apariciones de Ronaldo, naufragó sobre el césped del coliseo bávaro, por donde navegó viento en popa el Bayern, al que tan sólo le faltó el gol. Zé Roberto, Owen Hargreaves, Michael Ballack, Claudio Pizarro y Roy Makaay crearon numerosos problemas a la zaga blanca, que hasta estuvo a punto de marcarse en un par de ocasiones en su portería, en la primera, a los dos minutos, Roberto Carlos, y en la segunda, a los 23, Iván Helguera.