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La plantilla del Real Mallorca emanaba euforia contenida al abandonar el Vicente Calderón. Los jugadores bermellones destacaron la gran importancia de la victoria y, sobre todo, la diferencia de cuatro puntos más el gol average que alcanzaron ayer, pero aplazaron las celebraciones hasta que sean las matemáticas las que garanticen la continuidad en Primera del grupo isleño.

Tuni, que saltó al terreno de juego en la segunda mitad, opinó que «creo que con esta victoria tenemos bien encaminada la permanencia y en casa intentaremos dejarlo todo sentenciado, pero hasta que las matemáticas no digan que hemos cumplido el objetivo no nos podemos confiar». Esolleric dijo que «tener cuatro puntos de ventaja y tener además el gol average es muy positivo» y adelantó que «no hay nada definitivo y ahora tenemos un partido muy importante».

Guillermo Pereyra comentó que el equipo saltó al campo menos presionado que en anteriores compromisos y advirtió que «el hecho de tener los resultados a favor nos liberó, pero jugamos bien y supimos aprovechar las oportunidades que se nos presentaron. Salimos al campo pensando que teníamos que ir a lo nuestro poque habíamos preparado bien el partido aunque saber que habían hecho nuestros rivales nos quitó presión». Además, el centrocampista argentino, que achacó el bajo rendimiento atlético al buen dijo que «ojalá ya sea suficiente, pero sería un irresponsable si digo que estamos salvados antes de que las matemáticas estén cerradas».

Nunes, que repitió en el eje de la zaga junto a Sergio Ballesteros, explicó que «hemos conseguido una diferencia de cuatro puntos y quizás hemos tenido la suerte que nos faltó en partidos anteriores a la hora de hacernos con los tres puntos».

Pisculichi opinó que «el equipo ha hecho un buen trabajo y ha tenido su recompensa» y resaltó la alegría que personalmente le supuso que marcase Jonás Gutiérrez: «Contento por el equipo y por él, porque había tenido una semana bastante dura y creo que se ha podido reivindicar».

Por su parte, Sergio Ballesteros empezó a echar cuentas, pero no quiso lanzar las campanas al vuelo: «Hay que sacar dos o tres puntos más, porque todavía no es el momento de sacar pecho. El año pasado demostramos que puede haber gestas y no me fío, porque esto no ha acabado y jugamos un partido ante el Valencia en racha en el que podrían volver los nervios». El central valenciano, que cumplió con nota a la hora de secar las ofensivas de Mateja Kezman y Fernando Torres, manifestó que «dejar a los dos delanteros con pocas oportunidades es muy difícil, pero el Mallorca sabía lo que se jugaba y creo que ha demostrado su veteranía, algo que ha venido bien a la hora de poner nervioso al contrario perdiendo tiempo y en los momentos decisivos del partido».