Planas, de espaldas; Terrassa, Manzano, Pons, Servera y Amer, en Kössen. Foto: TERESA AYUGA

TW
0

Carlos Román (Kössen)

Nando Pons volvió a vestirse ayer de corto para pasar el día junto a la primera plantilla del Real Mallorca. El secretario técnico del club balear, que llegó a la concentración del conjunto bermellón poco después de la medianoche del lunes, compartió la jornada junto a jugadores y cuerpo técnico y no pudo evitar el interrogatorio de los periodistas sobre la composición de la nueva plantilla. De momento, Pons le da prioridad a la contratación de una lateral derecho y recuerda que también hará falta echar el resto por un mediapunta, aunque el hotel Sonneck acogerá los próximos capítulos de la cumbre en la que se irá aclarando el futuro deportivo de la entidad balear.

Pons aterrizó en tierras austriacas sólo unos días después de que lo hubiera hecho el presidente Vicenç Grande y lo hizo flanqueado por el gerente del club, Pere Terrassa, que le acompañó en su paseo matinal por el bosque en el que entrenan los jugadores bajo la lupa del preparador físico. Allí pudo comprobar de la mano del técnico la situación actual del plantel y sus carencias, aunque será en el partido de esta tarde frente al Maccabi de Haifa cuando podrá observar con más exactitud lo que tiene a su disposición el técnico jienense.

Nando Pons no aportó demasiadas novedades a la actualidad rojilla y pronunció un discurso muy similar al del máximo accionista. Él cree que al Mallorca que está concentrado en Austria le faltan sólo dos piezas para completar el puzzle y que las posiciones a cubrir siguen siendo las de lateral derecho y mediapunta: «Tal y como ha reconocido el entrenador ultimamente esas son nuestras dos prioridades y esperamos conseguirlas antes de que empiece la temporada, pero antes debemos estudiar a fondo todas las posibilidades que tenemos sobre la mesa».