VILLARREAL. FUTBOL. PARTIDO DE LIGA EN EL MADRIGAL ENTRE EL VILLARREAL Y EL REAL MALLORCA, (2-0). PINA Y DE GUZMAN. | Efe

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Otra vez el Villarreal se cruza en el camino del Mallorca en una situación límite. Otra vez los fantasmas del pasado recorrerán los pasillos del mallorquinismo, que busca el antídoto para la fiebre amarilla que padece cada vez que mira a los ojos del equipo castellonense. En la cornisa del infierno, en la frontera de la zona pantanosa de la clasificación -está a dos puntos del descenso- la maldición del Villarreal volverá a asomarse por el entorno bermellón. Después de evitar un ascenso a Primera, de frenar la mejor racha de la historia, de privar al equipo del liderato y de ocupar la plaza del Mallorca en la Europa League, el submarino quiere volver a hurgar en la herida. Y es que en los últimos tiempos, el conjunto amarillo se ha convertido en una de las bestias negras del Mallorca.

Destitución de Serra

Hace casi 20 años, un triunfo en el vetusto Lluís Sitjar evitó el ascenso directo a Primera División...y provocó la destitución de Llorenç Serra Ferrer como entrenador mallorquinista. Fue el último partido que dirigió al ahora máximo accionista como técnico rojillo.

En el club, todo estaba preparado para el retorno a la nobleza, pero ese triunfo provocó que el malogrado Miquel Dalmau cesara de forma fulminante al pobler a falta de una jornada para la conclusión de la Liga 1992-93. El conjunto isleño no pudo con el Albacete en la promoción de ascenso -con Jaume Bauçà como entrenador- y su travesía por el desierto se prolongó durante cuatro años más....

Ya en Primera División, en la primera etapa de Gregorio Manzano, el Villarreal atrapó un empate en Son Moix que privó al equipo de asaltar el liderato y frenó la mejor racha de su historia, aquella de las siete victorias consecutivas. Fue el 24 de noviembre de 2002 y aquel punto que logró el equipo amarillo de una forma cuando menos peculiar -Palermo le pidió el balón a Marcos Martín y marcó- impidió que el grupo bermellón encadenara su octava victoria consecutiva y, sobre todo, dejó al Mallorca con la miel del liderato en los labios. No ha vuelto a estar tan cerca del ático de la Liga desde entonces...

En la temporada 2004-05, en la séptima jornada, otro empate del Villarreal en Son Moix (1-1) empujó a un entrenador (Benito Floro) a los leones con una pañolada histórica. El técnico asturiano aguantó en el banquillo isleño una semana más, pero aquella igualada del conjunto amarillo ya le había sentenciado. Héctor Raúl Cúper fue su sustituto.

En las siguientes cuatro visitas, el Villarreal fue capaz de encadenar tres victorias en el estadio del Camí dels Reis.

Pero al margen de esos mazazos deportivos, el caso que más polvareda levantó llegó en el verano de 2010 cuando el Villarreal jugó un papel nada deportivo al ejercer todo el poder que tuvo a su alcance para mediatizar la decisión de la UEFA y provocar, en parte, que este organismo retirara la licencia europea al club isleño haciendo inviable su participación en la Europa League. Esta situación motivó un grave perjuicio económico y deportivo para la institución balear y un revés importante en el ánimo de futbolistas y aficionados.

Finalmente el Villarreal se hizo con su objetivo y jugó en Europa ocupando el lugar que se ganó el Mallorca sobre el terreno de juego. Este hecho erosionó las relaciones entre ambas instituciones y la afición se encargó de recordarlo en la última visita del conjunto castellonense, con la campaña trampó per trampòs .

Al margen de estos aspectos, el Villarreal se ha especializado en los últimos años en capturar al cerebro del Mallorca. Pasó con El Caño Ibagaza, con Borja Valero y, a comienzos de esta campaña, con el holandés Jonathan De Guzman. El domingo, vuelve la fiebre amarilla... Habrá que vacunarse.