El consejero municipal de Servicios Sociales y Familia del Ayuntamiento de Zaragoza, Ángel Lorén | Europa Press

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El consejero municipal de Servicios Sociales y Familia del Ayuntamiento de Zaragoza, Ángel Lorén, ha informado de que, esta pasada noche se ha activado el dispositivo especial para proteger del frío a las personas sin hogar con 279 plazas entre el albergue municipal y los pisos tutelados, que son cuatro más que el pasado año y que supone un refuerzo del 50 por ciento respecto a los recursos habilitados en 2020.

De las 279 plazas, 143 corresponden al albergue municipal y las otras 63 son viviendas sociales que suman 136 habitaciones, ha detallado Lorén.

De esta forma, el albergue municipal contará con dos plazas más que el pasado ejercicio, de las que 73 serán habitaciones individuales ordinarias, 32 en los pabellones de emergencia a razón de 16 en cada uno de los dos, más otras 16 plazas en estancias adicionales que se acondicionan en la época de frío.

Asimismo, el albergue dispone de 7 plazas en módulos individuales, 10 plazas en la denominada casa abierta de hombres y otras 6 en la casa abierta de mujeres. Estos dos últimos recursos son para personas con especiales dificultades.

Las 63 viviendas con 136 habitaciones se distribuyen por distintos puntos de la ciudad y en los últimos años se han ido aumentado en colaboración con la sociedad municipal Zaragoza-vivienda y con entidades sociales para favorecer los procesos de inserción social dentro del «exitoso» programa de Primera Oportunidad, ha subrayado Lorén.

También ha señalado que el albergue municipal tiene habilitado un espacio para animales de compañía que se localiza en el jardín.

Colaboración con cruz roja

En rueda de prensa, Ángel Lorén ha elogiado el trabajo realizado por Cruz Roja porque sus voluntarios se encargan de recorrer las calles para ofrecer bebida caliente y mantas a las personas que pasan la noche a la intemperie, además de informarles de que disponen de recursos y los servicios a los que pueden acceder, auque la «decisión final siempre es personal de cada individuo», ha recordado Lorén.

Además de ofrecer alojamiento, el albergue municipal brinda a los usuarios el servicio completo de desayuno, comida y cena, tanto en caso de emergencia como los que están de forma más estable.

Aunque no estén alojadas, las personas sin recursos tienen acceso a bebida caliente, desayuno y comida y se les ofrece bebida caliente, como chocolate, café, leche o té, fuera del horario del comedor.

Además, cualquier persona tiene además, acceso al servicio de dicha y se entrega ropa de abrigo a quien lo necesite, ya que es estas dependencias municipales los ciudadanos pueden hacer donaciones.

Lorén ha cifrado en 130 personas las que viven en la calle según la última actualización de datos de Cruz Roja, que son similares a los de hace unos años. En Barcelona hay mas de diez veces cuando la población es algo más del doble que en Zaragoza, ha comparado.

El consejero municipal ha destacado que es un fenómeno que se ha logrado contener y se trata de cifras que «aunque no generan satisfacción, revelan que el trabajo que se hace es un gran trabajo» y lo ha atribuido al trabajo de inserción que se hace con las personas sin hogar y a las 63 viviendas habilitadas para este colectivo.

Ampliación del albergue

Por otro lado, Lorén ha informado de que la obra de ampliación y dignificación del albergue municipal se encuentra en fase de licitación y es un «camino sin retorno» porque es un proyecto con presupuestos plurianuales y ha confiado en que concurran las empresas para presentar sus ofertas.

El objetivo es la adecuación del espacio y la dignificación no tanto la ampliación, ha puntualizado. Supondrá la actualizaciones de toda la manzana, junto a la adecuación de las instalaciones con la creación de entre 6 y 8 habitaciones nuevas. «Se quiere dignificar el espacio para que mejore la convivencia», ha apostillado. Además, se habilitarán zonas para potenciar el plan de Primera Oportunidad y realizar los talleres ocupacionales que «tanto éxito tienen desde hace 18 meses».

También, se dignifica el barrio y algunos talleres se pueden prestar por organizaciones próximas y otro objetivo es contribuir al saneamiento de toda la zona. Ha incidido en que es un proyecto que tiene que tener ayudas de la UE.

«Tenemos derecho como ciudad y como proyecto», ha recalcado, y ha informado de que la consejera de Derechos Sociales del Gobierno de Aragón, Maria Victoria Broto, está al corriente de este propósito y ha aseverado que le consta que lo comparte. Están pendientes de mantener una reunión para ver a qué convocatoria de ayudas europeas se puede incluir este proyecto, pero «con o sin financiación de la Unión Europea el proyecto saldrá adelante», ha zanjado.