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R.C. En uno de los festivales de literatura más importantes de Estados Unidos, el PEN World Voices, sonó el jueves por la noche «una de las voces más representativas de la literatura catalana», la del poeta Blai Bonet. Hasta Nueva York se desplazó un grupo de escritores mallorquines para participar en el homenaje conjunto que organizó el Institut Ramon Llull al poeta de Santanyí y al cubano Reinaldo Arenas en Elebash Recital Hall del CUNY Graduate Center de Nueva York.

Margalida Pons, Biel Mesquida y Carles Rebassa, junto a los poetas cubanos Rafael Bordao, Manuel Vázquez Portal, y los neoyorquinos Jaime Manrique y Edward Hirsch homenajearon de forma conjunta la obra y espíritu de estos dos poetas, que produjeron una obra inmortal, y vivieron en contextos políticos violentos y represivos.

El acto comenzó con la intervención de Margalida Pons, quien repasó la vida y la obra de Bonet, de quien dijo: «Tuvo una insólita visión del mundo, además de una enorme riqueza expresiva y una gran valentía a la hora de hablar del cuerpo como herramienta epistemológica». Del mismo modo, fue el escritor Jaime Manrique quien habló sobre Arenas, «un hombre cargado de contradicciones, que luchó siempre contra la injusticia», apuntó.

Durante la primera parte del acto, los escritores participantes fueron alternando la lectura de poemas de los dos homenajeados. Así, Edward Hirsch recitó La paraula, de Blai Bonet, mientras que Manuel Vázquez leyó Cuando le dijeron, de Arenas. Gaspar Hause fue el texto de Bonet que recitó Mesquida, y Voces, de Arenas, el que interpretó Rafael Bordao. Por su parte, Carles Rebassa recordó al poeta mallorquín con Crist de Port-Royal y Margalida Pons con Lo pus bell catalanesc del món. Finalmente, Jaime Manrique y Hirsch rindieron tributo a Reinaldo Arenas con la lectura de Premio y Voluntad de vivir manifestándose.

En la segunda parte del acto, los poetas recitaron obra propia. La directora adjunta del IRL en Balears, Fanny Tur, dijo que «se ha reconocido la obra de un poeta emblemático para las Islas y para la literatura catalana». Carles Rebassa, por su parte, añadió: «Participar en eventos como éste siempre es una alegría», ya que «se promueve la obra de un autor que no puede pasar por las corrientes de difusión normal de una cultura en condiciones».