Mitin de Santiago Abascal este sábado en el parc de Sa Feixina. | Pilar Pellicer

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El presidente de VOX, Santiago Abascal, se ha preguntado al inicio de la campaña política en Palma, que ha empezado pasadas las 12.30 horas, «¿qué ha pasado aquí? Porque no parece normal que el partido más denostado reciba tanto cariño». Así se ha presentado este sábado el líder del partido en un acto celebrado en la polémica plaza de Sa Feixina, donde anteriormente ya habían realizado otros actos políticos y que esta jornada ha congregado a más de un millar de militantes (1.500 según Policía Nacional). «Aquí no hemos venido a recoger votos para dárselo a otros, sino a defender las ideas, el sentido común, los valores y dar respuestas», se ha justificado. Y entre esas respuestas, Santiago Abascal empezaba refiriéndose a un «problema de Estado» en relación a las Autonomías, argumentando que «más que dar solución han generado un problema que antes no existía, convirtiendo a Baleares en una colonia de Cataluña».

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Abascal ha centrado su discurso no solo en prometer terminar con la «inmigración ilegal», las políticas de igualdad, la ley de educación y «dar soluciones y defender las ideas». También se ha referido a la problemática de la vivienda, que minutos antes habían recalcado con intensidad el candidato al Parlament, Jorge Campos; el candidato al Consell, Pere Bestard, y el candidato al Ajuntament de Palma, Fulgencio Coll, y ha llegado a comprar la ciudad de Palma con Barcelona. «Venimos sin medias tintas para echar al separatismo y al comunismo de las instituciones baleares, para evitar que Palma acabe como la Barcelona de Ada Colau con una proliferación de inmigración ilegal, delincuencia y okupas, donde cada vez hay más problemas de convivencia e identidad. Y es que esto es lo que nos espera si siguen gobernando los que nos han gobernado hasta ahora», ha manifestado el líder de VOX.

La lengua ha tenido su papel protagonista, en una plaza llena de simpatizantes que dejaban claro con sus gritos que «hablamos mallorquín, no catalán». Ha aprovechado a Abascal para advertirles el «adoctrinamiento en los colegios, que muchos padres se ven obligados a sacar a sus hijos de los centros por esto que ha traído el socialismo. Y nosotros les pedimos que quiten sus sucias manos pervertidas de ellos». La memoria democrática, la Agenda 2030, tan criticada por Vox, la ley de igualdad y la insularidad fueron otros ejes del discursos de Abascal, quien ha señalado además su voluntad de que estas políticas, y cualquiera en definitiva, promovidas por el socialismo, se deban derogar. No faltó la crítica contundente al Govern refiriéndose a que los socialistas «entregan a las niñas tuteladas a delincuentes para prostituirlas», o que la ley de igualdad «que venía para proteger a las mujeres, las enfrenta, convierte al hombre en culpable preventivo y premia la ley a los pederastas y violadores». «Sabemos que es difícil cambiar esta organización territorial en las Islas, pero estamos aquí para señalar todos los problemas, que es nuestra voluntad», ha considerado Abascal.