La Yihad Islámica desafía a Abú Mazen al asumir el atentado de Tel Aviv

El ataque pone en peligro el frágil acuerdo de paz entre palestinos e israelíes

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Algunos curiosos observaban ayer los destrozos ocasionados por el atentado en la discoteca «Stage».

Algunos curiosos observaban ayer los destrozos ocasionados por el atentado en la discoteca «Stage».

EFE/FRANCE PRESS-JERUSALÉN
El grupo armado palestino Yihad Islámica se responsabilizó ayer del atentado perpetrado en la noche del viernes a las puertas de una discoteca en el paseo marítimo de Tel Aviv, que ha costado la vida a cuatro personas y heridas a otras 40. La Yihad Islámica ha difundido un vídeo grabado previamente al ataque en el que el líder del grupo en la zona asegura que el atentado trata de dañar a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), presidida por Mahmud Abás (Abú Mazen).

Abás declaró el alto el fuego el pasado 8 de febrero en la cumbre de Sharm el Sheij junto al primer ministro Ariel Sharón, tras arduas negociaciones con los líderes de los grupos armados en Gaza. Otras fuentes afirman que la reivindicación de la autoría se ha producido en la capital de Siria, Damasco, donde la Yihad Islámica tiene su sede en la exilio, con Ramadán Abdala Salah al frente.

Hizbulá
Abás sugirió ayer por la mañana que la responsabilidad del atentado recaía sobre la guerrilla libanesa pro-iraní Hizbulá, una vez que las facciones palestinas en la franja de Gaza, Yihad Islámica, Hamás y las Brigadas de los Mártires de al Aksa rechazaron cualquier implicación en el ataque. La confusión se produjo porque en la noche del viernes el portavoz de la Yihad Islámica en Gaza, Mohamed al Hindi desmintió la participación de su grupo en el atentado lo que llevó a la ANP y a Israel a apuntar a Hizbulá, a pesar de su negativa categórica desde Beirut.

Además, el próximo día 5 de marzo los representantes en el exilio de los ocho grupos armados palestinos, incluida la Yihad Islámica, tenían previsto reunirse en El Cairo para apuntalar el alto el fuego.

Analistas políticos opinan sin embargo, que las células armadas en el norte de Cisjordania están fuera de control de las direcciones en Gaza y que la anarquía que reina en esa área palestina, aislada y lejana del resto, ha podido propiciar una actuación autónoma de cualquier grupo.

Durante la tarde de ayer, fuentes del Ministerio de Defensa de Israel aseguraban que el atentado fue llevado a cabo por la Yihad Islámica siguiendo instrucciones de sus jefes en la capital de Siria, Damasco. Tres hombres y una mujer muertos y medio centenar de heridos es el balance del atentado suicida perpetrado por Abdulah Badrán, al estallar una carga de 30 kilogramos de explosivos que portaba ante la discoteca «Stage», en el paseo marítimo cerca de Tel Aviv.

De los 35 heridos que permanecen hospitalizados, uno se encuentra en estado crítico y otros dos graves, informan fuentes israelíes. Badrán procedía de la aldea de Deir al Ghusun, cerca de Tulkarem, al norte de Cisjordania.

Además, el ministro de Defensa, Shaúl Mofaz, ha puesto a Israel es estado de alerta. Mientras tanto, Mofaz se ha reunió con los jefes máximos del Ejército y de los servicios secretos para adoptar medidas tras el atentado.

Anoche el ministro de Defensa acusó directamente a Siria de estar tras el atentado, durante la reunión de emergencia que ha mantenido con responsables del Ejército y de los servicios secretos israelíes. El primer ministro israelí, Ariel Sharón, no realizó ayer ningún tipo de manifestación.

Oficiales de la seguridad israelí aconsejan esperar «la reacción de la ANP y de su presidente Mahmud Abás». Por lo pronto, el viceprimer ministro de Israel, Ehud Olmert, aseguró ayer que el atentado de anoche no afectará al plan de retirada israelí de Gaza, previsto para el próximo mes de julio.

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