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Un documental del canal británico Channel 4 asegura que Eva Braun, la que fue durante 15 años pareja del dictador alemán Adolf Hitler y su esposa durante sus últimos momentos de vida, tenía antepasados judíos.

El programa Dead Famous DNA (ADN de famosos muertos), que se emitirá el próximo miércoles en el Reino Unido, ha encontrado en un cabello que supuestamente perteneció a Braun un fragmento de ADN que se transmite por línea maternal -el haplogrupo N1b1- asociado a los judíos asquenazí, de origen europeo.

El cabello proviene de un cepillo que un oficial del ejército estadounidense recogió en 1945 de la residencia alpina de Berghof (Alemania), donde Braun, 23 años menor que Hitler, pasaba largas temporadas.

El dictador alemán, que alcanzó el poder en 1933, tenía miedo de que su imagen pública quedara dañada por su relación con Braun, a la que conoció en 1929 a través de un fotógrafo cuando ella era una modelo adolescente y prefería que su pareja, a la que los historiadores describen como una mujer frívola y vanidosa, se mantuviera escondida en Berghof.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Hitler fue responsable del plan de exterminio sistemático de los judíos al que los nazis llamaron la «solución final», con el que mataron a seis millones de personas.

Al término de la guerra, Hitler y Braun se refugiaron en un búnker en Berlín -demolido en 1987- donde pasaron sus últimos días de vida.

El 22 de abril de 1945, el dictador nazi anunció al personal que le acompañaba que la guerra estaba perdida y les dio permiso para abandonar el edificio, y el 29 de aquel mes contrajo matrimonio con Braun.

Al día siguiente, ambos se suicidaron en el interior del búnker con cápsulas de cianuro (Hitler se disparó además en la cabeza).

El análisis de ADN del supuesto cabello de Braun «es un resultado que llama a la reflexión», afirmó Mark Evans, presentador del programa de Channel 4, que en episodios anteriores ha profundizado en los secretos genéticos de personajes como el emperador francés Napoleón Bonaparte, el cantante Elvis Presley y el expresidente de Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy.

El pasado marzo, los productores de ese programa compraron por 3.000 libras (3.600 euros) un cabello de Hitler que pertenecía a un historiador británico negacionista del Holocausto, David Irving, para someterlo asimismo a un análisis de ADN.