Varios cadáveres yacen frente a un restaurante. | Reuters

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El grupo terrorista Estado Islámico ha reivindicado la cadena de atentados perpetrada este viernes en París que ha causado la muerte de, al menos, 129 personas y ha herido a otras 350, entre las que hay 99 en estado crítico, en varios ataques simúltaneos contra locales de ocio y el estadio de fútbol de Saint Denis. El grupo yihadista lo ha publicado en un comunicado de texto y audio difundido en internet.

«Ocho hermanos ataviados con cinturones explosivos y ametralladoras atacaron objetivos seleccionados con precisión en el corazón de la capital francesa», señala el comunicado, publicado en foros yihadistas y redes sociales.

Además, el grupo terrorista lanzó una amenaza: «Que sepa Francia y los que van en su camino que van a estar a la cabeza de los objetivos del (grupo) Estado Islámico y que el olor a muerte no va a abandonar sus narices mientras que lideren la campaña cruzada» contra los yihadistas en Siria e Irak.

El comunicado justificó su amenaza porque, según los yihadistas, los franceses «se atrevieron a insultar al profeta (Mahoma) y se jactaron de luchar contra el islam en Francia y de atacar a los musulmanes en la tierra del califato con sus aviones, que no les sirvieron para nada en las calles de París». «Esta batalla es la primera y es una advertencia para los que quieran aprender de ella», añade el mensaje.

Entre los objetivos atacados, el grupo terrorista destacó el Estadio de Francia, durante un partido entre «los cruzados» Francia y Alemania y al que asistía el presidente francés, François Hollande.

También resaltó la sala de fiestas Bataclan, «donde se concentraron cientos de apóstatas en un concierto amoral y de desenfreno», además de otros objetivos que fueron atacados de forma simultánea en los distritos X, XI y XVIII de la capital francesa.

«Tembló París (...) se estrecharon sus calles y el saldo de víctimas de los ataques fue de al menos 200 cruzados muertos y más heridos, gracias a Dios», continua el comunicado.

Además, la organización terrorista precisó que los atacantes activaron sus cinturones explosivos en medio de los infieles «después de que se quedaran sin munición». «Esperamos que Alá los acepte entre los mártires y que nos lleve con ellos a nosotros también», agrega su comunicado.

Asimismo, el EI calificó a Francia de «capital del desenfreno y del vicio y portadora de la bandera de la cruz (en referencia al cristianismo) en Europa».

Cronología

Como consecuencia de los atentados, el presidente francés, François Hollande, ha declarado el estado de Emergencia. «Los terroristas quieren que tengamos miedo, pavor, pero se enfrentan a una nación que sabe defenderse», ha advertido.

Todo ha comenzado a las 21.20 del viernes en la calle Carrillon, en el décimo distrito, con una explosión a la que ha seguido un hombre armado que, a cara descubierta, ha abierto fuego contra los comensales de los restaurantes Le Carrillon y de Le Petit Cambodge.

Al mismo tiempo, en la calle Charonne, en el undécimo distrito, dos hombres armados han abierto fuego, también a cara descubierta, contra la terraza del café La Belle Equipe. «Ha disparado más de cien balas», ha contado un testigo.

También se ha producido un pequeño tiroteo en el mercado mayorista de Les Halles, aunque apenas se conocen detalles de este suceso.

Mientras, en otro punto de París, se escuchaban tres explosiones en el estadio de fútbol de Saint Denis, donde en ese momento se jugaba un partido amistoso entre las selecciones de Francia y Alemania. Al parecer, dos de ellas habrían sido obra de terroristas suicidas.

El público no ha sido consciente de lo que ocurría -creyendo que eran fuegos artificiales, según han relatado los testigos- hasta que las fuerzas de seguridad han evacuado del Stade de France a Hollande, que estaba presenciando el encuentro.

El partido se ha terminado de jugar (2-0 a favor de Francia) y después los espectadores se han concentrado en el césped a la espera de que las autoridades les permitieran abandonar el recinto, algo que ha ocurrido poco después de forma ordenada.

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Toma de rehenes

La sala de conciertos Bataclan, donde actuaba el grupo Eagles of Death Metal, ha sido el principal objetivo. Allí, un grupo de cuatro terroristas ha abierto fuego a las puertas y ha conseguido colarse en el interior, donde han podido disparar hasta cinco ráfagas.

En este caso, los atacantes han decidido quedarse y retener a las más de cien personas que había en el interior. Han permanecido allí unas tres horas hasta que las fuerzas de seguridad han iniciado el asalto, durante el cual los terroristas han activado sus cinturones explosivos.

Los uniformados han logrado sacar del interior de la sala a algunos de los rehenes -apenas unas decenas-, pero la cifra de víctimas ronda la centena.

A ello se suman unos 40 muertos por los tiroteos de los distritos 10 y 11 y las explosiones en el Saint Denis, así como decenas de heridos, algunos de los cuales están graves. Los hospitales parisinos han activado el 'código blanco' para responder a la crisis.

El balance de heridos que baraja el diario francés Le Figaro es de 215, entre los que se encuentran 83 que estarían en estado grave. Tras los ataques, la oficina del fiscal de París, François Molins, ha indicado que ocho terroristas han muerto en el discurso de los acontecimientos, uno de ellos abatido por la Policía.

Estado de emergencia

El presidente francés ha declarado el estado de emergencia, lo que implica el cierre temporal de espacios públicos como salas de cines y conciertos, el arresto domiciliario de cualquier persona considerada peligrosa, la confiscación de armas y mayores competencias para efectuar registros.

Hollande también ha ordenado controles en las fronteras, aunque el Ministerio de Exteriores ha aclarado que las estaciones de tren y los aeropuertos seguirán funcionando. Como medidas específicas para París, las autoridades han ordenado el primer toque de queda desde 1944 y han anunciado el despliegue de 1.500 militares.

Con el objetivo de dejar registro de los testimonios de víctimas y testigos de los ataques y favorecer la búsqueda de las personas desaparecidas, el Ministerio del Interior francés ha establecido una plataforma en su página web, como herramienta adicional al teléfono de emergencia establecido por el Gobierno.

Solidaridad internacional

La cadena de atentados de París ha suscitado una ola de reacciones de en todo el mundo, en un año negro para Francia después de los ataques terroristas contra la revista satírica Charlie Hebdó, un supermercado judío y una fábrica.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha condenado estos «bárbaros y cobardes ataques terroristas» y el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha hecho votos por que los responsables de los mismos sean llevados ante los tribunales de justicia «cuanto antes».


El gran atentado

Los sucesos de este viernes por la noche son los peores ataques terroristas sufridos por Francia en toda su historia y los segundos a nivel europeo, después de los ocurridos el 11 de marzo de 2004 en los trenes de Madrid, que dejaron 193 muertos.

El Palacio del Elíseo aguardaba desde hacía tiempo una gran acción de estas características debido a la activa participación de Francia en las intervenciones militares en Africa y en Oriente Próximo contra los grupos yihadistas.

«Recordad, recordad el 14 de noviembre en París. Nunca olvidarán este día, igual que los estadounidenses el 11 de septiembre», reza uno de los mensajes que circulan por los foros yihadistas vinculados al Estado Islámico.