La primera ministra escocesa Nicola Sturgeon durante una conferencia de prensa este lunes en Edinburgo. | Reuters

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La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ha anunciado este lunes que su Gobierno iniciará «medidas preparatorias» para organizar una posible independencia de Reino Unido tras la consumación de la salida del país de la UE.

Los británicos votaron mayoritariamente a favor del 'Brexit' en el referéndum del 23 de junio, pero en Escocia los resultados se invirtieron y triunfó la opción de la continuidad. Por este motivo, Sturgeon ha iniciado una campaña para buscar fórmulas alternativas a la salida completa de Reino Unido como bloque.

La ministra principal escocesa ha reiterado su voluntad de convocar una nueva consulta independentista, apenas dos años después de que tuviese lugar la anterior. «Si detectamos que nuestros intereses no quedan protegidos en el contexto británico, la independencia debe ser una opción a considerar», ha dicho durante un discurso.

«Por esto iniciaremos medidas preparatorias para garantizar que la opción está abierta para el Parlamento escocés si se considera necesario», ha añadido, sin entrar a revelar en qué consistirían estas iniciativas.

«El Reino Unido por el que votamos en 2014, un Reino Unido dentro de la UE, va a cambiar. La perspectiva es incierta, agitada e impredecible», ha explicado Sturgeon, que ha planteado la independencia como la opción que podría ofrecer «más certidumbre, estabilidad y control» para Escocia.

Sturgeon ha expresado su voluntad de seguir en la UE tanto a la flamante primera ministra de Reino Unido, Theresa May, como a los líderes de las principales instituciones europeas. Para ello, ha dejado caer distintas opciones sobre las que no termina de haber un futuro claro.

Una encuesta divulgada el mes pasado reflejaba que un 44,7 por ciento de los escoceses no querían volver a pronunciarse sobre la posible independencia, mientras que un 41,9 por ciento se mostraba partidario de acudir de nuevo a las urnas.

Acatar el resultado

Una portavoz de Downing Street ha reiterado este lunes que Reino Unido -Escocia incluida- deberá acatar el mandato ciudadano sobre el 'Brexit', para que el no existe calendario cerrado. May ha advertido de que podría no invocar este año el artículo 50 del Tratado de Lisboa, detonante del divorcio.

La primera ministra ha viajado este lunes a Irlanda del Norte, donde la principal preocupación gira en torno a lo que ocurrirá en la frontera con Irlanda. Tanto May como el Gobierno norirlandes han dejado claro que no quieren «los controles del pasado», por lo que aspiran a «encontrar una solución» en materia de libertad de movimientos, según la portavoz de la jefa del Gobierno central.

May recibirá este martes en Londres al primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, con quien previsiblemente tratará este y otros temas de actualidad.