La primera reunión del Consejo Balear del Agua se tuvo que cerrar sin acuerdo dado que la documentación no había llegado a tiempo. Foto: JAUME ROSSELLÓ.

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El Consejo Balear del Agua aprobó ayer de forma definitiva el plan hidrológico de Balears con el voto mayoritario de los asistentes a la reunión y las únicas abstenciones de la Federación Agrícola Ganadera Balear, el Consell Insular de Mallorca y la Asociación de Suministradores de Agua. Todos ellos aseguraron que el plan era un buen documento en conjunto, pero se abstuvieron al alegar que parte de su contenido no era de su agrado.

Como ya expusieron en una reciente comparecencia parlamentario, el representante del Consell Insular de Mallorca, Francesc Quetglas, opinó que la prognosis del plan es incorrecta dado que parte de la hipótesis de que no crecerá el consumo de agua en los próximos 10 años. «Falta realismo en el crecimiento de la demanda y no concuerda con las previsiones de crecimiento demográfico que el Govern balear realiza en las directrices de ordenación del territorio», aseguró Quetglas al término de la reunión.

Una vez que ha sido aprobado por el Consejo Balear del Agua, el plan hidrológico será remitido ahora al Gobierno central para que reciba el visto bueno definitivo del Consejo de Ministros. El conseller explicó que algunas inversiones previstas en el plan no podrán llevarse a cabo hasta que el Gobierno central no lo apruebe en última instancia.