Arriba vemos a los a los alegres romeros que, entonando cantos, anduvieron detrás del estandarte mariano. Foto: S. AMENGUAL

TW
0

La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Palma vivió ayer tarde con alegría devoción y mucha emoción la despedida a la patrona de Mallorca, la Mare de Dèu de la Salut, en vísperas de su marcha a la romería del Rocío en la aldea onubense de Almonte. No era para menos ya que este año, configurada ya como hermandad filial, participarán con la carreta con esimpecado. A las cuatro de la tarde salió la romería de desde San Juan de Àvila (Polígon de Llevant) hasta Sant Miquel, encabezada por la policía local motorizada y xeremiers seguidos por la cruz de guía portado por la amazona Sandra Miranda, junto a un grupo de caballistas y vehículos de Emaya. Siguió el guión de Palma; las banderas y los guiones del coro y jóvenes de la hermandad; hermanos portando varas junto a las camareras con cestos de flores, y los miembros de la junta.

Presidiendo y haciendo el camino estuvieron la alcaldesa de Palma, Catalina Cirer; el concejal José Manuel Sierra, y el presidente Juan Antonio Torres, con su esposa, Consuelo Salmerón. Por último la carreta con esimpecado tirada por un hermoso ejemplar percherón y tras ella numerosos hermanos y devotos que cantaron con el coro durante el recorrido.

Llegados a Sant Miquel, el padre espiritual, Sebastián Feliu, rezó el evangelio y pidió protección a la Virgen para el viaje. Se realizó una ofrenda floral y luego se cantó la Salve Rociera de Mallorca, volviendo de nuevo hacia su parroquia donde participaron en la misa de romeros y a la entrega de medallas.

Amalia Estabén