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La fiesta del Corpus en Sóller va muy unida a la tradición de los tapices florales que se instalan en las calles por donde pasa la procesión con el Santísimo. Destaca por su creatividad la realizada en la calle d'en Batach por los vecinos Margarita y Aina Bernat (Can Fiol), Paquita Peláez (Cas Carabasser), Margalida Ferrer (Cas Vaquer), Magdalena Humbert (Sant Cristo), Maribel Ibars (sa Valenciana), Paula Forteza (Can Bibi), Encarna Hernández, Jaume y Adrián Enseñat y Paco Garau (Valent). Emplean para ello una pasta, mezcla de serrín y agua, que sirve para estacar las flores. La alfombra (piso de la calle) se rellena con aguja de pino, hiedra cortada y mata para la cenefa, combinando luego, según dibujo, claveles de colores y sobre todo buganvilia. Los vecinos señalaron que «las flores las compra el equipo que hace la alfombra y el Ayuntamiento nos ofrece pino y mata, de forma puntual».

En esta labor emplean casi todo el día hasta poco antes de la procesión. En las calles Sant Jaume y Moragues también se respiraba «arte floral» salido de las manos de Margarita Capó (Nanu), Juana Lluís, Catalina Ripoll (Pelat), Catalina Pomar (Bisbe), María García y Dolores Calero, siguiendo el diseño de Jesús Viñuela.

El calor apretó el pasado domingo, por lo que hubo que hacer muchos viajes con la regadera para mantener la frescura de la vegetación. En la Plaza Mayor colaboradores de las cofradías de Pasión, como Margalida Socías (Toni Barbero), Juan Antonio Darder y Crispina Samper (Boni), elaboraron una extensa y colorista alfombra con una paloma, una cruz y un corazón.

Amalia Estabén