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EUROPA PRESS-PALMA El presidente del Govern, Francesc Antich, informó que las obras de mejora de la Síquia d'en Baster permitirá suministrar agua a los cultivos de un total de 85 regantes de los municipios mallorquines de Palma y Esporles, con 175 hectáreas de cultivos arbóreos, entre los que predominan naranjos, almendros y algarrobos, y herbáceos, como cereales y forrajes.

Así lo manifestó ayer el presidente durante la visita que realizó en compañía de la consellera de Agricultura y Pesca, Mercè Amer, al área donde se realizan los trabajos de retirada de la cañería que se encuentra en mal estado, que registra numerosas pérdidas, y, además, supone un riesgo de contaminación importante.

Según detalló Antich a los medios de comunicación, el tendido afectado, con una longitud total de 15 kilómetros, será sustituido por uno nuevo más moderno y, el obsoleto, tratado convenientemente.

Todo ello tendrá un coste de 2'8 millones de euros, que aportará el Govern en solitario, para recuperar un vestigio árabe antiguo que aporta cerca de una parte del agua que consume Palma, incluso hoy en día.

Los altos cargos públicos se desplazaron después hasta Esporles, para visitar el nacimiento de la acequia milenaria, que el presidente del Govern consideró una infraestructura «fundamental», tanto desde el punto de vista patrimonial como funcional.