La consellera de Bienestar y Derechos Sociales del Consell de Malorca y presidenta del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), Margalida Puigserver, durante la firma del convenio con distintas entidades. | Consell de Mallorca

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La consellera de Bienestar y Derechos Sociales del Consell de Malorca y presidenta del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), Margalida Puigserver, ha firmado este viernes con las entidades que atienden a las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo conciertos sociales por valor de 23,8 millones de euros.

Con estos acuerdos se concierta el servicio ocupacional para atender a cualquier persona con discapacidad intelectual y de desarrollo que tenga reconocida oficialmente una situación a partir del 33 % de discapacidad.

Este servicio puede prestar apoyos adaptados a las necesidades de cada persona en su itinerario vital, desde los jóvenes que finalizan la escolarización hasta las personas mayores, con el propósito de favorecer su inclusión sociolaboral con actividades normalizadas y en entorno de la comunidad.

Se puede ofrecer actividades de formación, de apoyo a la inserción laboral, actividades de aprendizaje para la vida y actividades enfocadas al bienestar personal y social.
En este marco de concertación se han firmado los acuerdos con diez entidades: Amadip Mención, ASANIDESO, Asnimo, Aproscom, Coordinadora, Intress, La Purísima, Mater, Patronato de Inca y Prodis.

El tipo de prestaciones que se reciben desde el servicio ocupacional están determinadas por la valoración de las necesidades de apoyo de cada persona, su edad, las motivaciones y las necesidades personales.

Todo ello determina los objetivos y actuaciones que se planifican individualmente a los planes de atención personal.

Además, una de las finalidades de este servicio es, siempre que sea posible, facilitar la capacitación y preparación para acceder al mercado laboral, así como mantener y mejorar el empleo mediante el servicio de ajuste personal y social o de trabajo con apoyo, favoreciendo la inserción en el mercado laboral ordinario siempre que sea posible.

Por ello, el servicio ocupacional debe adaptarse a las circunstancias de la persona y del mercado laboral, y debe dar apoyo a las personas que no han conseguido una adaptación laboral satisfactoria o que necesitan más apoyo por deterioro o situación de vulnerabilidad.