Concentración de apoyo a cientificos y activistas detenidas en Alemania por la inacción climática. | Pere Bota

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La plaza de Cort de Palma acogió este sábado una protesta en defensa de los 16 científicos de Rebelión Científica y activistas detenidos el pasado sábado por irrumpir en la sede de BMW de Múnich y desplegar una pancarta contra la inacción climática. Organizada por Rebel·lió o Extinció Mallorca, Unite Against Climate Failure y Rebelión Científica, la acción se realizó para exigir su liberación inmediata.

Más de 100 científicos y científicas activistas han llevado a cabo una ola de acciones en Alemania justo unos días antes de que comience la COP27 para denunciar que los gobiernos han incumplido el objetivo al que se comprometieron hace siete años de evitar un calentamiento por encima de los 1,5 grados.

También han pedido, y en particular a Alemania por su participación en el G7, «la cancelación de la deuda que impide a los países del sur global tomar medidas contra el cambio climático, incluso dejar los combustibles fósiles en el suelo». Seis de estos científicos y científicas que salieron a la calle fueron encarceladas en Múnich hace unos días.

Rebelión Científica es un movimiento de desobediencia civil no violenta encabezado por científicos e investigadores de todo el mundo que lucha contra la inacción gubernamental frente a la emergencia climática.

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Durante la protesta celebrada en Palma, con una veintena de activistas, algunos de ellos vestidos de rojo y con máscaras blancas, leyeron un manifiesto en el que denuncian que «los políticos llevan décadas sin escuchar a la comunidad científica acerca de la emergencia climática. Nuestros informes y artículos no han servido para tomar decisiones públicas ambiciosas, y la única forma de que se nos escuche es salir de nuestros laboratorios, unirnos a la ciudadanía en las calles y reclamar justicia y acción climática».

En Alemania, explicaron, «en una campaña internacional sin precedentes, que reúne a científicos de toda Europa, nuestras compañeros llevan más de tres semanas de acciones de desobediencia civil. El pasado domingo, el gobierno alemán encarceló a 16 de ellos. Están ahora mismo allí, en prisión preventiva por decir la verdad, por decirla en en la calle, con una protesta pacífica ante la crisis climática. Y todo esto a tan sólo unos días de la Cumbre del Clima en Egipto».

Los responsables políticos de todo el mundo, denunciaron, «han fracasado a la hora de limitar el calentamiento global a 1.5 °C por encima de niveles preindustriales. En pocos años vamos a superar el límite de seguridad planetario establecido por la ciencia, que los gobiernos acordaron mantener en el Acuerdo de París en 2015». Ante eso, afirmaron, «nuestra primera demanda es que los principales responsables científicos y las instituciones políticas sean honestos con la población civil y reconozcan este fracaso públicamente».

«Porque la inacción nos condena a enfrentarnos a eventos extremos cada vez más fuertes y frecuentes, como olas de calor, incendios e inundaciones. Es más, ya se está observando una severa desestabilización de los patrones del clima a nivel de las estaciones. Esto afecta a la seguridad alimentaria; dificulta severamente la producción agrícola y provoca la pérdida de cosechas como la que hemos tenido este año en España. Y somos conscientes de que esto sólo va a ir a peor. Todo aquello que amamos está en peligro», advirtieron. Conscientes de la extrema gravedad de la situación, añadieron, «muchos científicos están dado el paso a la desobediencia civil. Porque no les ha quedado otra vía para ser escuchados. Lo demás no ha funcionado». Por último, exigieron al Gobierno de Alemania la liberación inmediata de los presos y que se atiendan sus demandas.