Investigadores de la UIB miden por primera vez el ciberacoso.

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El acoso cibernético o ciberacoso (comportamientos agresivos intencionados que se repiten en el tiempo contra personas que no se pueden defender fácilmente en un contexto como el digital) está tan normalizado por la sociedad que cuatro de cada cinco víctimas no son conscientes de que lo padecen. Esta es una de las conclusiones del proyecto de investigación Los jóvenes con necesidades específicas de apoyo educativo padecen el doble de acoso realizado por el Instit de Recerca i Innovació Educativa (IRIE) de la Universitat de les Illes Balears (UIB) para el Observatorio Social de la Fundació la Caixa.

Aunque los investigadores querían medir cómo los avances tecnológicos y el crecimiento del dominio del entorno virtual pueden influir en el ciberacoso juvenil prestando una especial atención a las víctimas con necesidades específicas de apoyo educativo, se han topado con que prácticamente la mitad de los jóvenes encuestados había padecido algún tipo de ciberagresión en los dos meses previos a la participación en el estudio, bien a través de redes sociales, correo electrónico o mensajes de texto.

Àngels Esteller Cano, Albert Flexas, Eva Aguilar Mediavilla i Daniel Adrover Roig, de l'Institut de Recerca i Innovació Educativa (IRIE) de la Universitat de les Illes Balears, encuestaron entre marzo y junio de 2022 a 2.400 adolescentes españoles de entre 12 y 17 años. La mayoría eran estudiantes de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO).

Àngels Esteller Cano explica que «el ciberacoso recibe cada vez más atención entre los investigadores, pero son pocos los estudios que se centran en el alumnado de necesidades específicas de apoyo educativo (NESE). Este estudio busca llenar ese vacío examinando la implicación y las consecuencias del ciberacoso en esos jóvenes».

Los resultados del estudio muestran que casi la mitad de los jóvenes españoles ha sufrido alguna ciberagresión y que uno de cada diez padece ciberacoso con todo lo que ello conlleva. «Las víctimas de ciberacoso padecen una pérdida de la calidad de vida: manifiestan más síntomas de depresión, ansiedad y estrés y menos satisfacción vital», dicen los expertos.

La investigación concluye que los adolescentes NESE tienen el doble de riesgo de ser víctimas de ciberacoso y muestran peores resultados en los indicadores de bienestar psicosocial. Eva Aguilar destaca el hecho de que «los resultados del estudio no muestran que los alumnos con necesidades especiales tienen el doble de posibilidades de sufrir ciberacoso sino que también sabemos que cuando lo sufren tiene peores consecuencias». «Sabemos también que para afrontar estas situaciones la búsqueda de apoyo social y la capacidad para resolver los problemas resultan de vital importancia, de ahí que sea importante trabajar ambos aspectos para prevenir», añade.

Los resultados del estudio que se ha publicado hasta ahora radiografían el ciberacoso a nivel nacional. No obstante la muestra permitirá que en un futuro los investigadores puedan medir las posibles diferencias que se dan dependiendo del territorio.