Anna González (5d), que perdió a su marido en 2013 tras ser arrollado con su bicicleta y darse a la fuga el conductor, posa junto a miembros de diferentes partidos, a las puertas del Congreso donde se ha debatido para que la ley endurezca los homicidios por imprudencia y reconozca el abandono del lugar del siniestro. | MARISCAL

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El Congreso de los Diputados ha aprobado este lunes con el respaldo de todos los grupos modificar el Código Penal con el objetivo de agravar las penas de las imprudencias al volante, en especial las derivadas del exceso de velocidad y el consumo de alcohol y drogas, y para que sea delito el abandono del conductor después de causar un accidente.

La oposición ha dado su apoyo para que se inicie la tramitación de la proposición de ley presentada por el PP para modificar el articulado del Código Penal relativo a las imprudencias en la conducción y al reproche penal del abandono del lugar tras un siniestro.

«Las víctimas y sus familias necesitan toda nuestra protección. Esta ley da respuesta a lo que los colectivos y la sociedad demanda», ha defendido el diputado del PP Pablo Matos, que ha dedicado sus primeras palabras para referirse a la lucha de Anna González, presente en la tribuna de invitados.

VIUDA CICLISTA ARROLLADO,

González perdió a su marido en 2013 tras ser arrollado con su bicicleta y darse a la fuga el conductor y cuya conducta quedo impune al encontrarse la víctima ya fallecida.

Por ello, el diputado del PP ha explicado que la reforma persigue perfeccionar y mejorar la definición de las imprudencias graves y muy graves y aumentar su castigo, de forma que, por ejemplo, se considerará siempre imprudencia grave la que se cometa por exceso de velocidad o consumo de alcohol o drogas.

La proposición también insta a que la muerte de varios ciclistas o peatones pase a estar penado con hasta nueve años de prisión en lugar de cuatro y a introducir el delito de abandono del lugar del accidente cuando existan lesionados o fallecidos.

De esta forma se quiere castigar con hasta cuatro años de cárcel «la maldad intrínseca de quien sabe que deja atrás a alguien que pudiera estar lesionado o incluso fallecido».

Matos ha defendido que es una proposición «impecable» y se ha mostrado dispuesto a que en el trámite de enmiendas el texto sea mejorado, aunque el PP prefiere que las imprudencias leves que fueron despenalizadas vuelvan a introducirse en la normativa penal.

Una decisión que no comparte la mayoría de la oposición que, si bien ha dado su apoyo a la propuesta, ha criticado que las imprudencias leves no figuren en el texto, una «carencia» de la reforma fruto «de las prisas del PP de esta contrarreforma de la reforma del Código Penal de 2015 con su rodillo parlamentario», en palabras de la diputada de Podemos Ana Martínez.

Con similares términos se ha expresado desde las filas del PSOE Pablo Bellido que, tras mostrar el respaldo de su partido al inicio de la tramitación de la proposición, ha dejado claro que la reforma de 2015 «fue mala para las víctimas y buena las compañías de seguros», pues al eliminar los juicios de faltas por imprudencias leves las víctimas se ven obligadas a acudir a la jurisdicción civil y, por tanto, a pagar tasas y aumentar los plazos del litigio.

«Queda mucho trabajo para que esta propuesta del PP sacada a la carrera sea la ley de Anna González», ha dicho la diputada de Ciudadanos Irene Rivera, que como el portavoz del PNV Mikel Legarda ha mostrado su satisfacción por dar «un paso adelante» para responder a este «honda preocupación» de la sociedad.

ERC y el Grupo Mixto también han dado su respaldo a la toma en consideración de la proposición de ley pero desde ambos grupos han hecho hincapié en criticar la forma de legislar del PP.