Imagen genérica de una persona portando libros escolares. | Toni Escobar

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Los editores de libros de texto prevén que sus ventas caigan un 10 % este año y culpan de ello a las comunidades autónomas a las que acusan de no renovar los libros de 1º, 3º y 5º de Primaria, pese a que la Lomce lo estable así para este curso.

Así, calculan ingresar un 10 % menos de los 882,82 millones ingresados el curso anterior debido a los «gestores educativos incompetentes e irresponsables que agrandan la brecha entre los alumnos».

Lo ha manifestado este jueves Antonio María Ávila, Director Ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) que ha criticado que, a pesar de que la Lomce no está derogada «nadie cumple su calendario», que este curso preveía la renovación de los materiales de los cursos 1º, 3º y 5º de Primaria, que, «por primera vez, no se ha producido con carácter general».

«Sólo en un 40 % de las administraciones se ha renovado todo», ha asegurado José Moyano, presidente de la Asociación de Editores de Libros Educativos (ANELE), que ha asegurado que el «gasto medio real» de los 8.069.637 alumnos del curso 2017-18 fue del 102,44 euros.

Moyano ha anunciado que el incremento medio de los precios de los textos para este curso será de un 1,6 %, por debajo del IPC del mes de agosto. Ha alertado de que las empresas se plantean despidos ante la situación de «incertidumbre existente», mientras que Ávila ha criticado que «sea una alegría el aumento de la facturación del sector del automóvil y se genera tanta discordia cuando se produce en el mundo editorial».

Tras lamentar el fracaso del Pacto de Estado que ha dejado un sistema «inestable y aún más incoherente», ANELE, que representa a más de una treintena de editoriales, ha criticado también la disparidad de políticas de financiación de las ayudas a las familias, que, «lejos de contribuir a la igualdad de oportunidades, producen caos y desorden».

Ha apuntado como referencia para homogeneizar el sistema el modelo andaluz de préstamo universal y renovación de libros cada 4 años para lo que la Junta de Andalucía invirtió 81,4 millones de euros para ayudas a las familias el pasado curso.

«No es problema de los maestros ni de la descentralización, sino de la incompetencia e irresponsabilidad de muchos gestores educativos», según Ávila, para quien los incumplimientos del calendario de renovación de la Lomce crea diferentes entre los alumnos, «ya que unos disponen de materiales actualizados y otros no tienen acceso a ellos».

Sobre el anuncio del Ministerio de Educación de que vigilaría la inclusión de la perspectiva de género en los libros de texto, Moyano ha asegurado que les preocupa y ocupa desde hace tiempo y se trabaja en un lenguaje no inclusivo y no sexista y de respeto.

También ha rechazado que existan supuestos adoctrinamientos en los textos y ha manifestado que «no conoce en carne humana» a ningún representante de la Alta Inspección Educativa, órgano al que los anteriores responsables del Ministerio de Educación pidieron un informe al respecto.

En este sentido, ha señalado que aún no se ha publicado el estudio y ha comentado que «cuando no se publican los informes es porque no se ha encontrado nada malo».
Moyano ha lamentado el «interés» de algunas comunidades por restablecer la supervisión previa de los libros de textos y sobre los resultados en Cataluña.

ANELE ha editado este curso 33.151 títulos en soporte papel, de los que 10.839 son libros de alumno, mientras que los proyectos editoriales han aumentado hasta los 15.377 títulos, frente a los 13.818 del anterior.

Según sus datos, el gasto medio por alumno descendió el pasado curso 3,64 euros por alumnos (un 3,43 % menos).

Más de 2.100.000 alumnos de enseñanzas obligatorias, cerca del 50 %, recibieron algún tipo de ayuda de las comunidades a las que hay que sumar las de otras administraciones.