Caseta refugio para las colonias de gatos en Bellver. | R.D.

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Los animalistas y el Ajuntament de Palma se enfrentan en los tribunales por la gestión de las colonias felinas del Castell de Bellver. Los voluntarios acusan al director de Son Reus, Pedro Morell, y a un técnico del centro sanitario municipal, de un presunto delito de maltrato animal por retirar la comida y la bebida que ellos proporcionan a los animales incumpliendo las órdenes municipales.

Un juzgado de Palma acaba de archivar la querella interpuesta por la presidenta de SOS Voluntarios, Nieves Martín, pero lejos de rendirse los voluntarios de Bellver anuncian que recurrirán la resolución judicial. «Llevamos 2.500 euros gastados pero iremos hasta el final», avisan. El entendimiento con la administración es a día de hoy una quimera.

Depredadores

El Ajuntament de Palma ha dejado claro que no quiere gatos en Bellver. Los considera «depredadores» de otras especies como los jilgueros o las abubillas que habitan en el pulmón verde de Palma. Su intención es reubicar poco a poco las colonias hacia la periferia del bosque, pero apenas han conseguido avanzar unos metros en su objetivo final.

El director de Son Reus, Pedro Morell, responsabiliza directamente a las personas que siguen alimentando a los gatos por su cuenta, mientras que los voluntarios históricos de la colonia denuncian que los gatos pasan hambre porque «el Ajuntament no cumple su cometido».

Un juzgado de Palma acaba de sobreseer la causa abierta contra el responsable de Son Reus al entender que no se han aportado pruebas suficientes y que las acusaciones de los animalistas son «conjeturas».

Los voluntarios avisan: «El recurso judicial esta vez irá acompañado de un completo dossier fotográfico y de vídeos». En los últimos meses han seguido todos los pasos de los operarios municipales en el bosque».

Los voluntarios denuncian que los bebederos tienen verdín

El director del centro de sanidad animal de Son Reus, Pedro Morell, niega todas las acusaciones. Se muestra satisfecho con el archivo de la causa judicial y dice que tiene la «conciencia tranquila». «A esta gente no le parece bien que defendamos a los gorriones o a las abubillas en este punto de la ciudad y los gatos son el principal depredador para estas aves. Cada día retiramos del bosque ocho o diez comederos de plástico que además son contaminantes. Reubicamos el pienso en la periferia», añade.

Morell afirma que «un funcionario va todos los días a poner la comida y el agua». Aunque reconoce que ha podido ocurrir de «forma esporádica» que un día no se pueda ir. Recuerda que «el Ajuntament decidió hace ya muchos años rechazar todas las peticiones de colonias urbanas felinas en Bellver, no es cosa del gobierno actual». «El bosque de Bellver es el cuatro por ciento del territorio de Palma y tiene que estar destinado a otras especies como los jilgueros, gorriones, abubillas y otro tipo de animales muy interesantes e igual de defendible que los gatos que mantienen sus colonias urbanas fuera del bosque», añade.