Más de un centenar de vecinos acudieron al cementerio para rendir homenaje a los vecinos que fueron asesinados. | Assumpta Bassa

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Al fin se ha hecho justicia. Capdepera recuperó ayer el nombre de las 16 víctimas gabellines de la represión franquista. El cementerio de la localidad ya luce con «dignidad» la réplica del mural de la memoria de'n Frau y una placa con el nombre de «aquellos ciudadanos que nunca dejaron de serlo. Personas muy buenas que trabajaron por unos ideales».

Fue un acto lleno de emotividad, con palabras cargadas de sentimientos y con la presencia de los familiares de las víctimas que acercaron a los presentes las historias vividas por los suyos, historias que producen escalofríos y que hoy se pueden contar en voz alta.

Más de un centenar de vecinos se sumaron a este homenaje y a la inauguración del mural. Entre ellos también quiso estar presente el alcalde de Capdepera, Joan Ferrer. Otros políticos presentes fueron Joan Font, Pere Sampol, Margalida Tous, Manel Carmona, regidores del Consistorio, así como la presidenta y el vicepresidente de la Associació Memoria de Mallorca, Maria Antònia Oliver y Manel Suárez, entre otros muchos sensibilizados en la recuperación de la memoria histórica.

Acto institucional

El acto fue presentado por Joan Espíritusanto, uno de los miembros de la delegación de la Associació que han organizado el homenaje. «Este mural ya se ha hecho ineludible en muchos pueblos de Mallorca. Es la obra continuada de un gran luchador republicano». También tuvo palabras de agradeciment para el hijo de Andreu Frau, autor de la réplica que también asistió.

Tanto la presidenta como el vicepresidente agradecieron la presencia del alcalde y de miembros de la corporación. «Es un acto institucional importantísimo para las víctimas. Es de agradecer que los demócratas de hoy reconozcan la lucha de los que sufrieron el exilio o la prisión», comentaba Oliver.

Por su parte Suárez destacó que «lo más importante es que estamos ante un ejemplo de sensibilidad democrática. El Ajuntament ha recuperado un espacio que tenía que ser ocupado por vecinos que fueron asesinados, gente que se comprometió por un futuro mejor. Capdepera ha dado un paso adelante con este ejemplo de normalidad democrática».