Imagen de la sesión plenaria celebrada ayer en el Ajuntament de Llucmajor.

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El pleno del Ajuntament de Llucmajor aprobó ayer ampliar el plazo para que alrededor de 540 viviendas del municipio se adapten al nuevo reglamento municipal del servicio de suministro de agua potable que obliga a la instalación de contadores individuales. De esta manera el plazo para la instalación de los contadores pasará de seis meses a 36.

El alcalde Joan Jaume Mulet (PP) recordó que la nueva normativa servirá para ahorrar agua y que la ampliación del plazo de instalación se debe a la precaria situación económica actual. La idea es que, con este año y medio de margen, las familias puedan prevér con tiempo el desembolso que deberán efectuar para adaptarse a la norma.

La propuesta lanzada por el grupo popular, contó con el apoyo de PSOE, ASI y CxI. El PSM, por su parte, optó por abstenerse, ya que su portavoz reconoció no «tener clara» la legalidad de la nueva normativa. No obstante, el alcalde aseguró estar en posesión de un informe técnico que avala el ajuste a derecho de la misma. Por otra parte, el Jaume ratificó ante el pleno su intención de reducir a la mitad el suelo industrial previsto en el término municipal. El alcalde tildó de «absurdo» seguir contando con una superficie de suelo industrial tan grande como la prevista en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1984. Un planeamiento que se ha demostrado sobredimensionado, ya que fue redactado en base a una población de 300.000 habitantes y, casi 30 años después, Llucmajor no rebasa los 37.000.

Finalmente, el pleno aprobó una moción de CxI a favor del mantenimiento de la bonificación del transporte de los ciudadanos de las Islas.